Veamos cómo podemos consumir más cúrcuma.

  • En forma de cápsulas o suplementos: En tiendas y negocios naturistas puedes encontrar cápsulas de cúrcuma de venta libre que ayudan a tomarla como un suplemento a la dieta. Es muy recomendable si el sabor o el color en sí no nos gusta mucho, ya que no probamos la cúrcuma pues esta no pasa por nuestro paladar. Aunque su sabor no es del todo un problema ya que es sutil
  • Al usarla como condimento en la comida: El modo más común de consumir cúrcuma es por medio de añadirla a los alimentos, pero como el caso acá es elevar el consumo, la solución es tan sencilla como adicionarla a los tres alimentos que consumamos diariamente. Carnes, arroz, papas, sopas y guisados se ven beneficiados por el color de este condimento, mas no descartemos el agregarlo a preparaciones dulces como smothies, licuados o jugos de frutas, ya que no altera significativamente el sabor.
  • Como té o infusión caliente o fría: También la cúrcuma se puede consumir como una té, misma que se prepara con la raíz de cúrcuma sumergida en agua caliente por tres o cinco minutos. Este té se puede tomar caliente o frío según nuestra elección, y si el sabor no es del todo de nuestro agrado, podemos agregar otras plantas o raíces medicinales para hacerlo más apetitoso como canela, jengibre o manzanilla. Igualmente podemos endulzarlo a nuestro gusto con miel, stevia o azúcar moscabada para evitar caloría extras de la azúcar de caña refinada.

Es muy fácil añadir a los alimentos cúrcuma o elevar su consumo porque en sí este condimento no tiene un sabor fuerte que altere el gusto de las recetas como sí pasa por ejemplo con el jengibre, por lo que agregarlo al desayuno, comida y cena es posible.

Ten presente que la cúrcuma sí altera el color de las preparaciones por su color amarillo ocre, el mismo que aporta un tono naranja o amarillento a los alimentos y da un aspecto más apetitoso.