Esto hace que cada vez sea más habitual que el clásico descanso para el café se retrase hasta la una y media de la tarde y se tome un almuerzo.

Comer en la oficina y una dieta sana

Comer en la oficina no tiene por qué estar limitado al típico sándwich o bocadillo. Hay muchas comidas que se pueden llevar para comer en el trabajo. En muchos lugares de trabajo se habilita un pequeño espacio para comer o tomar en café en el que hay microondas y nevera. Si tienes esta suerte, tu menú puede ser todo lo variado que quieras.

Pero si no es así, no es excusa para comer sano cada día y esos son algunos ejemplos de platos que puedes comer sin necesidad de calentar:

  • Ensaladas variadas. Si a una ensalada básica de hoja y tomate le añades una pechuga de pollo asada fría cortada en tiras ya tienes un plato muy completo que te aguantará todo el día y que te aportará las proteínas y vitaminas que necesitas para todo el día.
  • Jamón york con ensalada de maíz. Un plato dulce deliciosos que consiste en una ensalada de verduras con bastante maíz dulce y tacos de jamón de york. El jamón te proporciona las proteínas que necesitas y las verduras todas las vitaminas e hidratos.
  • Tortilla de verduras. Las tortillas están deliciosas frías. Puedes hacerla con patatas y verduras para que sean de por sí un plato completo. Si lo prefieres puedes hacer la típica tortilla de patata y acompañarla con unos espárragos. Un plato sencillo y delicioso.
  • Ensalada de pasta. Otro clásico para comer frío y de manera muy completa. La pasta combinada con verduras y con atún te ayudará a llevar el día con fortaleza y a aguantar hasta la cena.

Platos templados y fruta

Todos estos platos se pueden combinar con sopas templadas y purés que pueden llevare en termos. Incluso hay termos que nos permiten tener estos platos calientes a la hora de la comida y de este modo poder darle al estómago algo a una temperatura perfecta en los días de invierno.

Sopas de pasta o de verduras, purés o cremas son perfectos para llevar en un termo y disfrutar así de un primer plato calentito. Tampoco debe de faltar el postre, con una fruta o un yogur que ayudará a acabar de saciarnos y también a dejarnos con una mejor sensación de haber comido de verdad.

Aunque el tiempo de comida no sea mucho, trata de relajarte y no engullir para que la comida no te siente mal. También puedes optar por comer menos cantidad y adelantar la cena a lo que aquí consideraríamos merienda/cena, más cercana a los horarios europeos.