La falta de libertad de especies que son salvajes lleva a que en cautiverio se depriman, dejen de comer y se abandonen a morir. Pero también a trastornos en su comportamiento que a veces no queremos ver que tienen su origen en la prisión a la que los sometemos. En ocasiones, estos trastornos les hacen desarrollar manías como arrancarse el pelo, pero también pueden acabar degenerando en violencia.

En el zoo los animales están sometidos al estrés de la gente, al ruido durante todo el día y a los gritos de los niños y no tan niños que reclaman su atención.

En los últimos tiempos se han conocido varias noticias de zoos que han cerrado sus puertas. Los motivos han sido principalmente dos:

  • Porque cada vez hay un mayor control sobre las actividades que se realizan en los zoológicos y sobre cómo se tiene a los animales. Por desgracia esto no sucede en todos los lugares y seguimos viendo como en muchos países asiáticos, por ejemplo, estos lugares se convierten en auténticas casas del horror para los pobres animales que viven allí y que son piel y huesos además de sufrir todo tipo de enfermedades. Por suerte, la presión de los medios de comunicación ha llevado a cerrar muchos de estos lugares aunque otros continúan todavía en activo.
  • Las medidas en los países desarrollados son cada vez más exigente. Esto hay hecho que zoos que hasta ahora estaban en activo y realizaban su actividad en condiciones dudosas para los animales hayan tenido que cerrar sus puertas. Las leyes exigentes obligan a que se cumplan normas tan básicas como que los animales cuenten con espacio suficiente para moverse o para correr y que puedan disponer de elementos naturales.

Zoos como espacios de recuperación de animales

Algunos zoológicos llevan a cabo una importante labor recuperando animales que provienen de circos o incluso animales salvajes heridos, como aves rapaces, que más adelante son devueltas a su hábitat.

Este trabajo es muy importante, pero debería de llevarse a cabo en el ámbito de un santuario para animales, de los cuales estamos muy faltos. Por eso, muchas voces empiezan a reivindicar la creación de estos lugares para sustituir a los actuales zoológicos.

Parques reserva

Los parques en los que los animales viven en semilibertad son más aceptados que los zoos, los cuales se consideran ya por casi todos los amantes de los animales, espacios obsoletos que deberían de quedar en el pasado.

En estos parques reserva los animales viven en condiciones mucho más dignas y no están tan sometidos al estrés de las visitas al ser vistos a bastante distancia. Sin ser la situación ideal, se considera un camino intermedio en el que podrían vivir animales recogidos de zoos o circos.