Para tratar de evitar los problemas en esta articulación, aquí tienes las causas más frecuentes del dolor de rodillas, si sufres de esta molestia, seguramente te identifiques con alguna de estas:

  • Correr con zapatillas poco adecuadas. Ahora que salir a correr se ha puesto tan de moda es frecuente que muchas personas salgan a hacerlo sin utilizar el calzado más adecuado. Las zapatillas para correr, como sucede, por ejemplo, con las zapatillas para un maratón, son bastante más caras que las convencionales. Recuerda que sus suelas son bastante avanzadas y están realizadas en materiales que permiten absorber el impacto que se produce cada vez que el pie cae contra el suelo. Las zapatillas que no son adecuadas pueden causar lesiones en los tendones, en el cartílago de las rodillas e incluso en la articulación a largo plazo. También repercuten en el tobillo y en la planta del pie, por ello una mala elección suele ser la causa de muchas de las lesiones típicas del running que los aficionados a salir a correr suelen sufrir.
  • El sobrepeso. No hablamos de tener cuatro o cinco kilos de más, alto que en cualquier caso es bastante relativo, sino de sobrepeso elevado o de obesidad, algo que padecen muchas personas por seguir una dieta poco saludable y consumir muchos de los refrescos azucarados que incrementan este problema. En estos casos estamos sometiendo a las rodillas a un esfuerzo muy elevado día tras día y es habitual que acaben apareciendo lesiones. Los tendones pueden dañarse por sobrecarga pero también pueden acabar deteriorándose los cartílagos. A estos problemas específicos de las rodillas se pueden unir otros, como una mala circulación, que también causan dolor en la zona.
  • Problemas en el menisco. Todos conocemos los problemas de menisco aunque solo sea por escuchar hablar de ello en los programas de fútbol. El menisco es uno de los cartílagos que separan los huesos de la rodilla y que los protegen al moverse. Si se rompe pueden quedar pequeñas partículas que causan un dolor fuerte muy característico. Hoy el menisco se opera con relativa facilidad y las intervenciones suelen tener mucho éxito.
  • Problemas en los cartílagos. Además del menisco existen otros cartílagos en la articulación de la rodilla. Estos pueden aplastarse o dañarse por muchas causas. Incluso hay enfermedades que hacen que el cartílago se vuelva más y más fino. Cuando el cartílago está dañado deja de ejercer su función correctamente y los huesos de la rodilla se tocan, causando un gran dolor.
  • Pata de ganso. Con este nombre se conoce a la zona lateral interna de la rodilla en dónde se unen tres músculos diferentes con sus respectivos tendones. Es una zona delicada ya que problemas como una mala pisada pueden causar que estos tendones se inflamen apareciendo un dolor fuerte muy característico.
  • Lesiones en los ligamentos. Las lesiones en los ligamentos son frecuentes en la práctica del deporte. Los ligamentos de la zona de la rodilla pueden dañarse con deportes como el fútbol o el esquí pero en general con cualquier ejercicio que implique giros en la rodilla. Las lesiones más frecuentes son los esguinces y normalmente se curan con reposo, pero si son recurrentes pueden acabar degenerando en problemas crónicos.
  • Otros problemas crónicos. Problemas como la osteoporosis, la artritis o la artrosis, por poner algunos ejemplos, pueden afectar a las rodillas sin ser específicos de las mismas. Te recordamos, por cierto, que para este tipo de molestias, que suelen necesitar de un tratamiento paliativo, que generalmente no eliminará completamente la molestia, puedes optar por algunos de nuestros consejos, como realizar algunos ejercicios para la artritis o tomar infusiones para calmar el dolor de tus articulaciones, entre ellas la rodilla.

Estas son las causas más frecuentes que provocan la aparición de molestias en las rodillas. Recuerda que es algo orientativo, consulta siempre con el médico cuando tengas un dolor persistente a fin de determinar el problema y el tratamiento a aplicar.