Aquí te proponemos varias alternativas saludables a alimentos que frecuentemente consumimos y que podrían ayudarte a seguir una dieta más saludable. Estos son todos los cambios que te recomendamos:

  • Pan blanco/integral: El pan integral tiene una mayor proporción de fibra, y si además lo consumimos preparado artesanalmente esté será aún mejor porque así evitaremos el ingerir conservadores y químicos. Prefiramos el pan con granos, frutos secos y complementos como salvado o germen de trigo.
  • Leche de vaca/vegetal: La cantidad de hormonas presente en la leche de vaca ha motivado a muchos a abandonar este lácteo y preferir los de origen vegetal como la soja o soya, arroz, almendra o ajonjolí. Además si preparamos en casa estas leches vegetales podremos controlar el nivel de azucares y grasas que contienen, prefirámoslas sobre las leches comerciales.
  • Azúcar/stevia: No sólo por el contenido calórico es que la stevia resulta mejor cuando deseamos endulzar un alimento, pues la azúcar refinada produce adicción, repercute a los enfermos de diabetes y genera flacidez en la piel. Si no deseamos invertir en stevia que es un poco más cara, la azúcar moscabada es también una buena opción.
  • Latas/naturales: Sí, es mucho más sencillo cocinar con latas, abrir una salsa para espagueti, una lata de verduras o unos elotes y utilizarlos, a realizar toda la salsa, picar las verduras y desgranar un elote, pero lo natural está lleno de nutrientes y lo que viene en una lata… bueno, conservadores y demás químicos es lo que “enriquece” estos alimentos.
  • Salsas/yogurt griego: Mayonesa, aderezos o salsas para ensaladas, ambos se preparan con abundante aceite y esto en definitiva aporta calorías en exceso que no nos conviene tener en ensaladas, sándwiches y pastas. Prefiramos yogurt griego, aguacate o la versión light en mayonesas, ya que así restaremos grasas saturadas en nuestra dieta, así como kilos extras.

Usar arroz integral en lugar de arroz blanco, carne magra en lugar de embutidos, hornear en lugar de freír alimentos, cambios como estos no son complejos ni cuestan trabajo, pero sí acarrean beneficios a la salud que podemos disfrutar en nuestro cuerpo pues las calorías no excederán y los favores serán evidentes.