Hay que recordar lo importante que es para el cabello producir esta grasa (sebo). El cabello  absorbe el sebo secretado por las glándulas sebáceas, que se encuentran en los poros de los que crece el mismo, por lo que no es realmente el cabello la causa del problema, sino la piel grasa. El cabello liso se distingue por permitir que el aceite se distribuya rápidamente desde la piel hacia el cabello, el cabello rizado u ondulado, por el contrario, impide el flujo de sebo. Esto puede explicar por qué las personas con cabello extremadamente liso tales como, por ejemplo, los asiáticos, también parecen tener el pelo graso, mientras que las personas con el pelo rizado, como los africanos, tienen el pelo, por lo general bastante seco.

Por desgracia, el tener cabello graso puede ocasionar otros problemas, tanto a la piel como al mismo cabello, por ejemplo, ayudando incrementar las probabilidades de desarrollar acné en la frente, el lado de la cara más cercano al cuero cabelludo. Además de esto, el cabello graso favorece la formación de caspa en el cuero cabelludo, lo que da como resultado una apariencia antiestética del cabello.

Las hormonas también influyen en la actividad de las glándulas sebáceas, contribuyendo así al desarrollo de todos aquellos trastornos que se derivan de una función desequilibrada de estas glándulas; en algunos períodos, como, por ejemplo, la pubertad o el embarazo, los desequilibrios en los niveles de hormonas causan una secreción excesiva de sebo. Cuando las hormonas regresan a sus niveles normales, se reduce la producción de sebo y el problema del cabello graso se torna menor. Algunas enfermedades, como, por ejemplo, las enfermedades de las glándulas suprarrenales, la glándula pituitaria, testículos y ovarios, pueden causar que las glándulas sebáceas segreguen una mayor cantidad de sebo, lo que resulta en riesgo de tener cabello graso.

La solución para resolver el problema de cabello graso es la eliminación del exceso de sebo en el cuero cabelludo, de hecho, lo que la mayoría no sabe es que al lavarse el cabello con champú, en primer lugar lo que se debe limpiar es el cuero cabelludo, así que, hay que tener mucho cuidado de no acumular todo el cabello en la cabeza, para poder distribuir el champú de manera uniforme sobre la piel, asegurándose de masajear el cuero cabelludo con vigor y usar la cantidad correcta del producto. Por lo general las personas con un cabello excesivamente graso deben aplicar champú hasta dos veces, con el fin de realizar una limpieza completa y eficaz. Una manera muy sencilla de averiguar si se elimina el exceso de grasa, es observar la espuma producida por el champú, ya que si el cabello esta todavía grasoso el champú no producirá espuma, mientras que con el cabello limpio produce espuma en grandes cantidades.