¿Qué hacer si ambos pertenecen a religiones distintas?

Hay religiones que permiten la unión en matrimonio de personas con credos distintos y hay otras que no, como la judía y la musulmana. En algunas facciones del islam, un hombre musulmán sí puede casarse con una mujer no musulmana, pero nunca a la inversa. En el caso de la religión católica, a esta unión se le llama “matrimonio mixto”, y puede darse entre un católico y un laico o un bautizado por otra religión. Lo importante de esto es que la pareja mixta que decida casarse converse sobre lo que cada uno piensa respecto del matrimonio eclesiástico y decidir juntos si lo quieren hacer. En caso afirmativo, deben averiguar con suficiente antelación cómo se desarrolla la ceremonia en estos casos y elegir por cuál rito religioso se quieren casar.

Algunas parejas de religiones distintas prefieren casarse solo por el civil e incluir en la celebración algunos ritos de la religión de cada uno, a fin de que haya igual respeto y aceptación de la fe que cada uno profesa.

¿Y si la lengua nativa de cada uno es distinta?

Cada vez es más común encontrar parejas cuyo amor se ha formado gracias al idioma inglés, ya que la lengua materna de cada uno es distinta. En estos casos, al momento de planificar y celebrar el matrimonio se debe tratar de hacer todo en los dos idiomas nativos de cada uno, desde las invitaciones hasta el ¡sí, acepto! Un bonito gesto es que cada uno se esfuerce por aprender así sea un poco el idioma del otro, de modo que para el día de la boda puedan decirse algunas palabras de amor en ambos idiomas.

En estos casos lo ideal es que la ceremonia se celebre en inglés y entregarles a los invitados el rito de la ceremonia por escrito en el idioma nativo de cada uno. Lo mismo para todo lo que vaya por escrito, como las invitaciones y los carteles de la decoración de la ceremonia y la recepción.

Decoración, música y comida multicultural

Las bodas multiculturales dan para incluir muchos más detalles y tener más creatividad en la organización de la ceremonia y la recepción. La decoración, la música y la comida deben tener a partes iguales rasgos y costumbres de la cultura de cada uno. La idea es que ambos se sientan a gusto demostrando el respeto, gusto y admiración que sienten por las raíces del otro.