Existen dos variedades de pomelo: la blanca o común, cuyo consumo es poco frecuente por su sabor amargo, y el pomelo rojizo o rosado, de sabor más dulce. Actualmente, la producción de pomelo se ha expandido a muchos países, sobre todo tropicales y subtropicales, sumando casi cuatro toneladas anuales de pomelos en todo el mundo. El principal productor mundial de este cítrico es Estados Unidos. En España, el cultivo de pomelos se hace en las regiones de Murcia y Valencia, donde se cultivan los mejores cítricos del país.

La fruta del pomelo es, como todos los cítricos, rica en vitamina C, la cual está acompañada por casi 40 principios antioxidantes que hacen posible su conservación y un mejor aprovechamiento de esta vitamina por parte del organismo humano. De todos sus antioxidantes, el pomelo es rico en naringenina y hesperidina, dos bioflavonoides que previenen el desarrollo de células cancerígenas. Además, la hesperidina junto a la quercetrina (otro bioflavonoide) incrementan la elasticidad de las arterias, lo que favorece la circulación sanguínea para prevenir enfermedades circulatorias. Otros de los nutrientes que contiene esta fruta son: calcio, fósforo, hierro, potasio, magnesio, ácido fólico, vitaminas A, B1 y B2.

Una gran ventaja del pomelo frente a otros cítricos es que contiene menos calorías. Mientras que 100 gramos de naranja dulce contienen 49 calorías y la misma cantidad de mandarina suma 46, 100 gramos de pulpa de pomelo solo tienen 39 calorías. Aunque este cítrico no contiene enzimas que ayuden a quemar la grasa corporal, el consumo de pomelo entero o de zumo de pomelo ayuda a adelgazar porque tiene propiedades diuréticas y depurativas, así como un alto contenido de fibra que ayuda a favorecer la digestión y previene el estreñimiento.

Al igual que otros cítricos, el pomelo es un aliado en la prevención de la diabetes. El antioxidante naringenina ayuda a aumentar la resistencia a la insulina y también funciona como activador de una serie de proteínas que favorecen la tarea de descomposición de ácidos grasos que cumple nuestro hígado. Puedes utilizar este ingrediente junto a otros que te ayudarán a regular el nivel de azúcar, como sucede con la salvia o la canela.

En cuanto a sus beneficios anticancerígenos, especialistas en oncología como Ezra Cohen, de la Universidad de Chicago, han demostrado que el consumo controlado de zumo de pomelo en pacientes con cáncer ayuda a aumentar “la disponibilidad y la eficacia del fármaco oncológico rapamicina”.

Es importante que las personas que estén en tratamiento para la hipertensión o para disminuir el colesterol consulten con su médico antes de consumir diariamente zumo de pomelo. También en caso de estar en tratamiento por algún tipo de depresión. Esta precaución responde a que algunos componentes del pomelo pudieran obstaculizar la asimilación de los principios activos de algunos medicamentos.