Contiene folatos, vitaminas del grupo B, como la B1, B2, B3, B6 y vitamina C, potasio, carotenos y azúcares. Sus hojas, que pueden ser consumidas crudas, contienen vitamina A, además de contener luteína y zeaxantina, antioxidantes de la familia de los carotenoides que son conocidos por para tratar algunos tipos de cáncer y para tratar la mácula y la retina. Por otra parte, sus raíces tienen vitamina C. Las remolachas también contienen agua e hidratos de carbono. Son una de las hortalizas que más azúcares y fibras puede ofrecer.

¿Por qué comer remolacha?

Estos son los principales motivos que nos llevan a recomendarte el consumo frecuente de remolacha, sus principales beneficios y propiedades:

  • Antioxidante: Es rica en antioxidantes los cuales protegen a las células del cuerpo de los daños causados por radicales libres.
  • Diurética: Debido a que es rica en potasio y no posee gran cantidad de sodio esto permite la eliminación de líquidos, por lo que el cuerpo se deshace del ácido úrico.
  • Contra en cáncer: Debido a la betanina que contiene, encargado de darle ese tono rojo característico, ayuda a disminuir las posibilidades de padecer de cáncer de piel, pulmón y cáncer de mama.
  • Ácido fólico: Se recomienda que las embarazadas consuman remolacha pues estas contienen  folate, que es muy beneficioso para consumir durante los primeros meses de embarazo ya que esto evita mal formaciones en el bebé.
  • Diabetes y colesterol: Sus fibras solubles mantienen estables los niveles de azúcar y disminuyen el colesterol.
  • Estreñimiento: La fibra que contiene ayuda a que el intestino funcione correctamente.
  • Ojos: Su alto contenido de carotenoides colabora en la prevención de la degeneración ocular y evita que aparezcan cataratas.
  • Perder peso: No tiene muchas calorías, por eso se puede incluir tranquilamente en las dietas, pues no aumentarás de peso.
  • Anti-inflamatorio: Las betalainas que contiene desinflaman el sistema digestivo y sobre todo, protege al hígado.

¿Cómo comer la remolacha?

La mejor forma de comerla es cruda pues así conserva todas las propiedades de las que hablamos anteriormente. Puedes preparar ensaladas y agregarla rallada, con un poco de aceite de oliva, jugo de limón, perejil y las hierbas que quieras. También puedes agregar unas cuantas hojas de remolacha. Recuerda quitar la concha y lavar con abundante agua.

El zumo de remolacha contiene altos niveles de minerales y vitaminas. Se recomienda consumirlo en pocas cantidades y de preferencia mezclado con otros jugos ya que solo puede tener un sabor un poco desagradable.

Si decides consumirlas cocidas, debes tener en cuenta que así disminuyen sus nutrientes por el proceso de cocción. Te recomendamos cocinarlas a vapor y por un mínimo de 15 minutos para conservar la mayor cantidad de nutrientes posibles. Sin embargo, cocidas, las remolachas pueden aportar gran cantidad de fibras dietéticas que reducen el colesterol y ayudan en el control intestinal a la vez que reducen el hambre.

Puedes preparar ensaladas con rodajas de remolocha sancochada, preparar un puré de remolacha o agregarla en un pollo o carne con vegetales. Las recetas pueden variar. Como extra, te dejamos aquí una sencilla receta para preparar un pastel de remolacha:

¿Cómo hacer un pastel de remolacha?

Precalienta el horno mientras, en la licuadora, vierte la remolacha (cruda) y el arroz (precocido) con un poquito de agua y dos huevos. Coloca la mezcla en un recipiente y agrega avena (esta debe ser en polvo) o harina leudante. Por último, agrega un toque de sal y pimienta.

Engrasa y enharina un molde, coloca la mezcla dentro. Encima puedes agregar trocitos de queso. Deja hornear por 20 minutos y listo. ¡Disfruta de tu pastel de remolacha!