El cacao es un fruto originario de América que fue introducido en Europa por el Conquistador español Hernán Cortés, quien se lo presentó al Rey Carlos V en el siglo XVI. Los cronistas de Indias cuentan que Cristóbal Colón vio por primera vez las semillas de cacao en el año 1502 en una embarcación maya que su tripulación interceptó en el mar cuando el almirante genovés hacía su cuarto viaje al Nuevo Mundo. Los aborígenes aztecas no solo consumían el cacao sino que utilizaban las semillas como moneda de intercambio, viendo en ellas la materialización de Quetzalcóatl, su dios de la sabiduría.

Los primeros españoles que probaron el cacao lo percibieron desagradable al gusto y muy amargo, además de quedar los labios manchados como de sangre luego de consumir las semillas. Tendrían que pasar más de 200 años para que en el siglo XVIII en Madrid se consumieran más de cinco toneladas anuales de este superalimento, aunque ya desde el siglo XVII su consumo como bebida caliente era costumbre en las altas esferas de la sociedad europea, incluso por encima del café y del té.

Las semillas tostadas y molidas de cacao son el ingrediente principal del chocolate, uno de los alimentos más exquisitos y deseados del mundo. Sin embargo, los chocolates más saludables son aquellos con mayor porcentaje de cacao en su composición, es decir, los chocolates oscuros, por ejemplo, el chocolate negro. A continuación vamos a presentarte algunos de los beneficios más importantes del cacao para la salud humana.

  1. El cacao es un poderoso antioxidante. Este alimento es rico en flavonoles, unos tipos de flavonoides que reducen el riesgo de padecer enfermedades asociadas con el estrés y el envejecimiento, como es el caso de algunas enfermedades cardiovasculares y degenerativas.
  2. El cacao es un estimulante natural. La planta de cacao se llama Theobroma cacao L., y el principio activo del cacao es el alcaloide teobromina, cuyos efectos sobre el organismo son muy similares a los de la cafeína.
  3. Sí, es verdad: el cacao nos hace sentir bien. Además de ser un estimulante natural, el cacao contiene feniletilamina, un tipo de anfetamina con propiedades antidepresivas. Algunos estudios también han revelado que el consumo de feniletilamina ayuda a aumentar la producción de las endorfinas que liberamos cuando tenemos sexo o cuando estamos enamorados, causando placer y bienestar.
  4. El consumo regular de cacao disminuye la presión arterial y el riesgo de padecer diabetes. Asimismo, este superalimento ayuda a reducir los niveles de colesterol “malo” (LDL) en la sangre.
  5. El cacao contiene muchas vitaminas y minerales. Es rico en vitaminas del complejo B, en ácido fólico y en minerales como magnesio, manganeso, cobre, potasio y fósforo. En total, el cacao contiene más de 50 nutrientes y componentes bioactivos, lo que lo convierte en un superalimento.
  6. El cacao nos hace sentir saciados, evitando el apetito ansioso. El cacao desgrasado (en polvo) contiene 35% de fibra, la cual ayuda a mantener la regularidad de nuestro intestino y tiene un efecto saciante que nos ayuda a controlar el apetito, una sensación que muchas veces procede del hambre emocional, no de una necesidad física. La creencia de que el cacao engorda es falsa. Lo que incrementa las calorías de los chocolates son sus otros ingredientes, no el cacao.

Como has comprobado, el cacao es mucho más que un ingrediente para la fabricación de chocolate, que si bien tiene algunos beneficios para la salud, no llega a alcanzar todas las propiedades medicinales del cacao, un buen aliado natural para algunos tratamientos naturales.