Las hojuelas de avena se obtienen de una planta herbácea anual que pertenece a la familia de las poáceas o gramíneas. Existe varias especies de esta planta, pero las más cultivas en el mundo son las llamadas Avena sativa y Avena byzantina. La avena es el séptimo cereal más cosechado mundialmente, siendo los principales países productores Rusia, Canadá, Polonia, Australia y Finlandia.

Valor nutricional y algunos beneficios de la avena

Son muchos los beneficios de la avena al introducirla en tu dieta. Las hojuelas de avena contienen proteínas de alto valor biológico, hidratos de carbono complejos, fibras, vitaminas y minerales. La avena es el cereal con mayor proporción de grasa vegetal, sumando 46% de ácido linoleico y 54% de grasas no saturadas. Las vitaminas que contiene la avena son principalmente del complejo B (B1, B2, B3 y B6), así como vitamina E. Los principales minerales que contiene este cereal son: hierro, zinc, calcio, potasio, cobre, fósforo, magnesio y sodio. Es muy importante saber que todos los tipos de avena contienen gluten, por lo que su consumo no es recomendado para celíacos.

El consumo regular de avena ayuda a combatir el estreñimiento. Esto se debe a su alto contenido en fibra soluble. Además, la avena ayuda a reducir los niveles de colesterol LDL (o colesterol “malo”) en la sangre por contener metionina, un aminoácido esencial que ayuda a regular este valor sanguíneo. Tanto su alto contenido en fibra como en aminoácidos esenciales contribuye a mejorar de forma general el sistema cardiovascular humano.

Así que no podemos decir que sea un ingrediente que engorde si se consume con moderación, más bien se trata de un alimento muy saludable y recomendable para aportarte nutrientes importantes para tu dieta.

¿Por qué se cree que la avena engorda?

La creencia en este mito quizá se deba al resto de ingredientes que tradicionalmente se utilizan para preparar la avena. Antes de que las dietas saludables alcanzaran fama, la avena se preparaba como bebida o atol con leche y azúcar, además de canela y alguna otra especie dulce. Obviamente preparada de esta manera, lo que nos hará engordar no son precisamente las hojuelas de avena, sino la leche y el azúcar.

Actualmente hay un sinfín de recetas mucho menos calóricas que tienen como ingrediente principal la avena, las cuales sustituyen la leche de origen animal por leches vegetales y el azúcar por edulcorantes naturales como la stevia o por miel. Preparada así la leche de avena, sin demasiadas calorías adicionales, este alimento puede incluso ayudarnos a perder peso por dos razones fundamentales: su poder diurético y contra el estreñimiento y porque su efecto saciante nos hará disminuir el apetito por más tiempo.

Sea como sea que se decida preparar, lo que sí es cierto es que se trata de un alimento que es preferible comer por las mañanas, siendo una opción de desayuno estupenda. Esto se recomienda porque la avena es principalmente un carbohidrato complejo de lenta digestión que nos brinda energía, la cual no necesitamos durante la noche sino precisamente durante la jornada. Te damos en Hogarus algunas sugerencias para usar más la avena en la cocina, un modo de que uses más este ingrediente.