Seguro que todo esto te suena. Son cosas que en muchos casos se consienten a la familia más cercana y al círculo más íntimo de amigos. Incluso nosotros mismos nos ofrecemos a echar una mano a estas personas cuando lo necesitan sin necesidad de que lo pidan, aunque ahí debería de radicar la diferencia: en que seamos nosotros los que nos ofrezcamos.

Pero ¿qué ocurre cuándo cualquier persona que nos conoce o cualquier primo lejano se creen con derecho a disfrutar de nuestros conocimientos totalmente gratis? Pues evidentemente, lo que hay que hacer es pararles los pies. Y no debemos de tener ningún pudor a la hora de hacerlo, del mismo modo que ellos no lo tienen a la hora de pedirnos que trabajemos gratuitamente para ellos.

Valora tu trabajo, valórate a ti mismo

Seguro que tú no vas a la tienda donde compras habitualmente y le dices al tendero que puesto que os conocéis de toda la vida, hoy vas a llevarte una compra gratis. A fin de cuentas, hay confianza. Pues si alguien pretende que le asesores sin cobrar estará haciendo algo parecido, intentando llevarse gratis algo que tiene un precio y que está obligado a pagar.

Por eso, la respuesta a alguien que te quiere plantear una pregunta de trabajo debe de ser clara: “Mira, ahora mismo no estoy trabajando. Pero estaré encantado de atenderte en mi horario laboral, aquí tienes mi tarjeta. Llama mañana por la mañana y te daré una cita. Ya que somos conocidos te haré un pequeño descuento”. Quizás esto último sea totalmente falso y le vayas a cobrar la misma tarifa que al resto, pero le estarás dejando claro algo muy importante: vas a cobrarle.

Del mismo modo, si alguien te pide que le mires el ordenador de paso que estás en su casa tomando café, rechaza hacerlo de manera amable “Verás, la verdad es que ahora mismo esperaba tomar un café contigo, no tener una tarde de trabajo. Me gusta mi trabajo pero también disfrutar de mi tiempo libre. Si tú quieres me llevo el ordenador, lo miro en el taller y te lo traigo de vuelta. Seguro que no será una reparación muy cara y además, por ser tú, el café cubre la entrega a domicilio”.