Ya te dimos algunos remedios caseros para el dolor de pies, así como para los problemas de circulación en los pies, por lo tanto, ahora nos centraremos en las heridas que suelen aparecer debido a los roces con el calzado que usamos, algo que reslmente resulta molesto, pues suelen tardar tiempo en currar y podemos pasar semanas arrastrando estas heridas. Antes de utilizar uno de estos remedios puedes sumergir los pies en agua caliente con sal durante al menos quince minutos y a continuación secar bien los pies. Eso ayudará a que cualquier herida cierre mucho antes y a proteger los pies de bacterias. El agua caliente también ablandará la piel, lo que ayudará a que cualquier tratamiento pueda penetrar más fácilmente.

Cremas naturales para pies

Vamos a sugerirte varias cremas naturales que te ayudarán con el cuidado de los pies, un modo de hidratar su piel y así mejorar de algunos roces, muy frecuentes por culpa de calzado poco adecuado o por pasar demasiadas horas de pie. Seguro que todos tenemos el recuerdo de lo que sufrieron nuestros pies durante una boda, acabando con numerosos roces que en ocasiones hasta nos impiden utilizar cierto tipo de calzado durante un tiempo. Veremos a continuación qué hacer en estos casos para lograr una rápida recuperación.

La primera de estas cremas es un remedio casero muy eficaz para hidratar y muy sencillo de hacer. No tiene medidas exactas, ya que puedes hacerlo a tu gusto, más o menos espeso.

Mezcla glicerina con un chorrito de jugo de limón y otro de agua de rosas. El resultado debe de ser como un aceite espeso. Aplícalo en los pies antes de ir a dormir o mientras descansas viendo la tele. Debes de cubrirlos con unos calcetines de algodón para que no se elimine la mezcla con el roce y se absorba totalmente.

Una mascarilla muy hidratante y también muy fácil de realizar en casa es la que se hace a partir del aguacate y el plátano. Ambos deben de estar muy maduros y se coge igual cantidad de cada una de las frutas, realizando una pasta para aplicar en dónde haya grietas. Se cubren los pies con calcetines de algodón y se deja que actúe una hora. A continuación se lavan los pies.

También es muy hidratante la mascarilla de yogur y aceite de coco, tan sencilla de hacer que no te llevará ni quince segundos. Solo necesitas un yogur natural sin azúcar y añadir al mismo un chorrito de aceite de coco. Lo revuelves bien y lo aplicas sobre los talones dañados. Deja que actúe al menos media hora antes de lavarlo. El yogur es perfecto también en caso de que notes que tus pies pueden tener un principio de hongos.

Para cuando dispongas de un poco más de tiempo, puedes mezclar medio vaso de aceite de germen de trigo, 3 cucharaditas de arcilla blanca y 1 cucharada de germen de lino y hacer con todo ello una especie de pasta que debes de colocar en un barreño y usarla para frotar los talones de tus pies. A continuación vierte agua caliente y deja los pies en remojo durante al menos quince minutos. Aclara con más agua caliente y notarás que los pies han quedado muy suaves y que se ha eliminado gran parte de la piel seca y endurecida.