Te explicamos a continuación cuáles son algunos de ellos, pero sobre todo los motivos que nos llevan para desaconsejar su consumo una vez pasado por la elaboración industrial, y cómo puedes prepararlos de un modo más natural.

  • Palomitas de maíz: Son infaltables cuando veremos una película pero en realidad se preparan en la estufa y sartén en un par de minutos como pasa con las de microondas, pero estas últimas generan algunos residuos como los ácidos perfluorooctanoicos al cocinarse en un horno de microondas. Prefiramos las palomitas naturales cocinadas por nosotros mismos en la sartén, y si no te quedan perfectas, en el mercado existen máquinas palomeras que evitarán los químicos de la versión para microondas.
  • Alimentos enlatados: Verduras enlatadas, atún, salsas, todo lo anterior lo podemos conseguir en sus versiones frescas y libres de conservadores ¿no suena un poco raro que estos alimentos tengan una vida de meses dentro de una lata sin descomponerse? ¿De verdad eso queremos dar de alimento a nuestro cuerpo?, en tal caso si queremos consumir estos alimentos rápidos como granos de elote o verduras, prefiramos la versión congelada o congelemos nosotros mismos estos alimentos.
  • Botanas y snacks: Una bolsa con patatas fritas, un pastelito en caja, galletas, todo esto es rico pero de nuevo son alimentos con una fecha de caducidad bastante lejana en el tiempo, con abundantes conservantes así como colorantes artificiales y saborizantes. Evitemos asociar la hora del snack con abrir una bolsa de estos alimentos y prefiramos las nueces, las chips de verduras echas al horno o simplemente el consumir una fruta en esas horas de la tarde donde el hambre arrecia.
  • Refrescos y jugos frutales: En lo que respecta a las bebidas, lo más sencillo de nuevo es consumir aquellas que ya encontramos preparadas, pero vámonos por partes y analicemos un poquito de las ofertas que tenemos en bebidas. Las sodas o gaseosas se conocen por ser de las llamadas calorías vacías, las cuales sólo aportan calorías en azucares y jarabes, por lo cual sólo engrosan la cintura; lo mismo pasa con los jugos frutales. Prefiramos los jugos naturales, las aguas frescas y el agua de coco para acompañar las comidas.

Así, digamos adiós a estos alimentos que por ahorrarnos un par de minutos nos están haciendo perder salud, y demos una gran bienvenida a los deliciosos alimentos naturales que podemos gozar para una forma de comer más llena de beneficios.