• Yogurt: Es una de las bebidas que creemos aporta muchos beneficios, además de ser saludable es riquísimo. Aunque están aquellas personas que aseguran que incluir yogurt a una dieta es lo mejor porque son una buena ración de proteínas, están aquellos que aseguran que en vez de ser un producto rico en proteínas más bien lo es en azucares y grasas. Lo único que si está comprobado es que 220 gramos de yogurt tienen cerca de 300 calorías, lo cual es un número bastante elevado.
  • Zumos: Los zumos suelen ser deliciosos, y mucho más cuando se combinan. La verdad es que cuando exprimimos las frutas para obtener el jugo que beberemos estamos retirando de estas muchos de los nutrientes que deseamos obtener, además de una gran cantidad de fibra. La fibra es el componente de las fruta que te debe hacer sentir lleno, y si es retirado de esta lo único que estaremos ingiriendo será el azúcar del jugo.
  • Pan sin gluten: La intolerancia al gluten afecta a poco más del 5% de la población mundial, lo cual puede ser denominado como enfermedad celiaca, y que requiere de una dieta especial para mantener una buena salud, evitando futuras complicaciones. Algunas personas en su afán por comer saludable creen que comer pan y alimentos libres de gluten causará un efecto saludable en su organismo, pero la verdad no hay ningún estudio que confirme esto, por otro lado los productos libres de gluten son por lo general más caros que aquellos regulares.
  • Granola: Se cree que es uno de los alimentos que más efectos positivos generan cuando estamos haciendo una dieta para perder peso. Además, hay quienes suelen mezclarla junto con jugos de frutas o en su defecto con un yogurt, sintiendo que de esta manera tendrán un desayuno mucho más nutritivo y saludable que el de otras personas. Siendo sinceros la granola no es un producto muy saludable, ya que durante su producción se le agrega mucha azúcar, lo cual suele ser dañino para el organismo.
  • Aceite de coco: Este aceite tiene casi los mismo en contenido que el aceite de oliva, por lo que alguna personas suelen preferirlo antes que el aceite de oliva, sin embargo, una cucharada de aceite de oliva solo cuenta con un gramo de grasas saturadas, mientras que una cucharada de aceite de coco contiene cerca de diez gramos de grasas saturadas, por lo que no suele ser una opción muy saludable si estás es busca de una mejor nutrición.