Al álamo negro le gusta la humedad y crece cerca de ríos o sobre corrientes subterráneas. Se extiende por el sur, centro y este de Europa, centro y oeste de Asia y norte de África. Su madera se utiliza para hacer trabajos en carpintería ligeros y de poca resistencia y es buena para fabricar pasta de celulosa.

Existen otras 30 variedades de álamo, como el álamo blanco (Populus Alba) de propiedades similares.

Sus principales propiedades

El álamo negro contiene taninos, aceites esenciales, ácido gálico, salicilatos (en la corteza, de propiedades antiinflamatorias). En las yemas foliares, se encuentra una sustancia resinosa y olor similar a la manzanilla, que contiene ácidos gálico y málico y salicina entre otros.

Se utiliza como astringente, para aumentar la producción de ácido úrico, como diurético y depurativo, expectorante y balsámico,

Cómo usar el álamo negro

Del álamo negro se utilizan la corteza, las yemas y las hojas secas. Con la corteza se hace una decocción de la siguiente manera: poner 4 cucharadas de corteza (unos 30 gramos) en 1 litro de agua y hervir durante 15 minutos. Tomar hasta 3 tacitas al día. Se puede utilizar como sudorífico, útil en casos de fiebre, como tónico para mejorar la digestión, estimular el apetito en casos de anorexia o astenia.

Con el carbón pulverizado que se elabora a partir de la corteza, se pueden cepillar los dientes ya que ayuda a blanquearlos y a limpiar las encías.

Las yemas se pueden usar de diferentes maneras:

  • En caso de congestión nasal, la resina de las yemas se utiliza en inhaladores como expectorante. También ayuda para la inflamación de garganta, la tos seca, problemas de asma o sinusitis
  • La infusión de yemas de álamo (40 gramos por litro de agua), se puede utilizar para lavar pequeños cortes ya que ayuda a una cicatrización más rápida.
  • Se puede hacer un ungüento o pomada. Se trata del llamado ungüento populeo, ya utilizado por los griegos, elaborado a partir de 50 gramos de yemas foliares tiernas machacadas en mortero y mezcladas con 150 gramos de algún tipo de grasa (puede ser mantequilla sin sal o vaselina) Poner al baño maría durante 2 o 3 horas, colar con un lienzo fino. Esta pomada se utiliza externamente para aliviar el dolor ocasionado por golpes o contusiones, como ayuda a curar las almorranas y también para tratar las quemaduras.

Como astringente y diurético, podemos tomar el líquido resultante de hervir un puñado de hojas desmenuzadas en 1 litro de agua durante 15 minutos.

Podemos encontrar preparados de álamo negro en farmacias y tiendas especializadas en diversas presentaciones: pomadas, jarabes, tinturas.

Contraindicaciones

 Hay que tomar en cuenta una serie de contraindicaciones, casos especiales en los que no será bueno consumir este ingrediente natural. El álamo no debe administrarse a niños pequeños ni a mujeres embarazadas o en lactancia. Tampoco a personas alérgicas a la aspirina. Tampoco es recomendable tomar más de 3 tazas de infusión por día. En cualquier caso, consultar con un médico o con un especialista antes de consumirlo.