Los psicólogos deben de prepararse para tratar estos problemas que, aunque son adicciones y tiene mucho en común con el resto de ellas, también tienen sus peculiaridades.

La mayoría de estas adicciones tienen que ver con las nuevas tecnologías y en algunos casos son simples actualizaciones de otras adicciones de toda la vida, que ahora se llevan a cabo por el ordenador. Por ejemplo, personas con problemas de ludopatía que juegan en casinos online.

Adicción al móvil

Una de las adicciones más habituales hoy. No hay más que mirar alrededor para ver cómo todo el mundo va mirando la pantalla del teléfono por la calle. Pero hay gente que tiene grados de dependencia muy altos.

Hoy casi todo el mundo vuelve a casa si se le ha quedado allí el teléfono, incluso si eso supone llegar tarde a trabajar. Si no lo hacen o se dan cuenta cuando ya no pueden volver, sienten una fuerte ansiedad y les parece que están totalmente desprotegidos.

Pero para algunas personas las cosas van más allá y necesitan estar permanentemente mirando sus redes sociales o sus mensajes, llegando incluso a consultar todo esto varias veces durante la noche.

Si no eres capaz de pasar un día lejos de tu teléfono quizás estés empezando a tener un serio problema y estarías cayendo en la nomofobia o adicción al móvil, un problema que puede llegar a ser muy serio y que podría dificultar tu relación con otras personas de tu entorno.

Adicción a los videojuegos

Los videojuegos y los juegos online son altamente adictivos. En algunos casos las personas se llegan a construir personajes y vidas alternativas que les resultan mucho más atractivos que la vida real, por lo que lo que empezó siendo un juego divertido o una pequeña válvula de escape se convierte en un problema.

La persona se evade de la realidad que no le gusta y cada vez pasa más horas en el juego virtual sin importarle renunciar a horas de sueño e incluso faltando a clase o a su trabajo para poder continuar una partida.

Aunque en una medida adecuada, jugar con videojuegos puede ser beneficioso, si no somos capaces de controlar el tiempo que pasamos con estos podríamos llegar a caer en una adicción realmente grave. En los casos más graves se puede llegar a producir una disociación de la realidad y la persona deja de tener una conciencia real de quién es y de qué ocurre de verdad en su vida y qué es ficción.

Adicción a las compras online

Aunque se trata de una variación de la adicción a las compras que ya se conocía, las compras online tienen ciertas características. En algunos casos la persona ni siquiera es consciente de que está sufriendo una adicción. Las compras son de pequeñísimos importes, los abona con tarjetas que no pasan los recibos hasta primeros de mes y además lo hacen desde casa o desde el móvil, sin ir a ningún comercio.

El no ir a comercios hace que les cueste más ser conscientes de que están cayendo en una adicción y normalmente suelen darse cuenta cuando ven los recibos que llegan de las tarjetas, cada vez más abultados.