Todos hemos sufrido alguno de los síntomas ocasionados por desequilibrios gastrointestinales, bien sea porque abusamos con las comidas o porque alguna comida nos cayó mal. Lo importante es tener un conocimiento preciso de cuáles son las medidas que podemos tomar para prevenir al máximo un padecimiento semejante.

Es importante recordar que, aunque algunos malestares son pasajeros y se alivian con tratamientos caseros, cuando síntomas persisten se debe acudir a un especialista.  Igualmente se debe saber que la presencia reiterativa de una sensación desagradable o dolorosa en el área estomacal puede indicar la existencia de algún padecimiento más grave. Por todo esto, seguimos recomendando la consulta con un médico que pueda realizar exámenes a profundidad.

Ya teniendo un conocimiento general de la importancia de este sistema, pasamos a reseñar algunas recomendaciones que se pueden tomar en cuenta si se desea evitar desarrollar enfermedades gastrointestinales que mermen la calidad de vida.

  1. Toma agua: Aunque suene a un lugar común excesivamente gastado, el agua es muy recomendada para tratar este tipo de padecimientos. La razón es muy sencilla: si el organismo no posee el agua suficiente para realizar la digestión de manera eficiente, esta se volverá más pesada. Esa pesadez puede degenerar en problemas para ir al baño a evacuar, lo que produce estreñimiento. Muchos optan por beber agua en ayunas como remedio para cuidar el aparato digestivo y activarlo de forma adecuada.
  2. Comer desordenadamente: Aunque el ritmo acelerado de la vida moderna haya trastocado las costumbres familiares que nos reunían a determinadas horas alrededor de la mesa, no debemos asumir que la ingesta de alimentos se realice de manera anarquizada. Es justamente ese desorden, esa costumbre perniciosa de comer y comer sin ningún concierto, la que ocasiona malestares y dolores en el estómago. La indigestión es el cuadro sintomatológico típico que sufren aquellos que no paran de comer pequeñas cantidades de comida.
  3. La higiene en los alimentos: Antes de empezar a cocinar recuerda lavarte muy bien las manos, y también recuerda lavar todo y cada uno de los productos que vas a utilizar. Mantén un correcto aseo en la cocina y cuida que todos los alimentos estén empaquetados, con la finalidad de que estén protegidos de los cuerpos externos. En el mundo hay un sinfín de agentes patógenos, los cuales son responsables de incontables enfermedades gastrointestinales. Para solventar esas enfermedades se suele requerir a un especialista, quien puede recetar distintos fármacos depurativos.
  4. Come manzana: La manzana ofrece una buena cantidad de químicos antibacterianos que pueden mantener regulada la flora intestinal. Pero debes tener muy en cuenta que el desbalance en esa flora bacteriana tiende a interrumpir el funcionamiento saludable del sistema digestivo.
  5. Cena ligero: La cena debe ser la comida más ligera de todo el día. Esto se debe a que el cuerpo se está preparando para el sueño y se vuelve difícil eso cuando la digestión se hace a la par. De hecho, por razones médicas se recomienda que la persona duerma dos o tres horas tras haber comido, algo a lo que una cena ligera te ayudará, para no ir a la cama en pleno proceso de digestión.
  6. Consumir carne roja en exceso: La carne roja carece de un componente esencial que permite a posteriori evacuar de forma satisfactoria. De allí la necesidad de combinar la carne roja con otros alimentos que sí aporten el componente, como una ensalada.
  7. Modera el consumo de alcohol: Si ya tienes problemas intestinales debes rebajar el consumo de sustancias irritantes como el alcohol o el café. No olvides que estas bebidas irritan y dañan las paredes del estómago. Deberías tener presente cuánto alcohol puedes beber para tratar de no sobrepasar esta cantidad, consumiendo este tipo de bebida con moderación.