Tener a un perro como mascota es una práctica que cada día gana más terreno en los hogares alrededor del mundo. La reputación de ser el mejor amigo del hombre y la compañía leal que ofrece este animal, son algunas de las razones por las cuales más personas optan por adoptarlos e integrarlos a las familias.  

Ahora bien, como cualquier otro ser vivo, los perros deben estar bajos ciertos parámetros de cuidados, si se quiere que gocen de salud y de una larga vida. Sin embargo, siempre hay ciertos factores que inevitablemente se escapan de las manos de las personas y pueden perjudicar la vida cotidiana de nuestros peludos amiguitos, y por consiguiente, de nosotros mismos.   

Entre algunas de las dificultades que pueden presentar los perros se encuentran los problemas de nerviosismo y los cuadros de ansiedad que se producen aun cuando están en estado de reposo. Esta característica ha resultado uno de los principales detonadores de angustia para los dueños de mascotas, quienes acaparan las citas con médicos veterinarios buscando alternativas de cura que no hayan encontrado aún en la web.  

Entre los factores que ocasionan nerviosismo canino pueden encontrarse variantes genéticas y ambientales, que la mayor parte del tiempo se manifiesta en episodios de hiperactividad. En este punto es importante mencionar que desde el hogar se pueden realizar diferentes prácticas que ayudan a disminuir la ansiedad animal. A continuación, te presentamos algunas de ellas: 

  1. Ejercicio: La ansiedad y el nerviosismo suelen producirse cuando el perro acumula demasiada energía en el organismo. Por eso, establecer una rutina de ejercicios diarios permitirá que el can queme las calorías necesarias para que sus niveles hormonales se normalicen y para que se produzca una regularización del sueño. Es menester mencionar que no todos los perros responden por igual a las rutinas de actividad física, esto por su naturaleza genética o su capacidad de resistencia, así que saber cuándo parar, es fundamental para no ocasionar daño alguno.  
  2. Evitar ciertos juegos: Los expertos en asuntos veterinarios recomiendan que los juegos como correr tras una vara o saltar obstáculos se realicen fuera del hogar, especialmente en las áreas verdes de gran tamaño. Las actividades que no implican tanto movimiento son adecuadas e ideales para ser practicadas dentro de la casa. Así, el perro asociará una conducta más pacífica y relajada cuando se encuentre en el hogar. 
  3. Educadores caninos: La solución que ofrecen muchos veterinarios para combatir el nerviosismo y la ansiedad canina es la de recomendar un especialista que se encargue de adiestrar al animal para mejorar su conducta por medio de mecanismos conductuales. Aunque es una de las opciones más ideales para tratar este asunto, no suele ser de las más solicitadas debido a que genera costes que muchas personas no pueden afrontar.  
  4. Tratamientos hormonales: Cuando el nerviosismo del perro persiste luego de intentar la mayoría de los consejos de los veterinarios, se recomienda utilizar tratamientos con compuestos hormonales. Los aromas de ciertas feromonas podrían ayudar a que el cachorro se sienta más calmado y relajado. Asimismo, condicionar ciertas acciones con la implementación de los tratamientos hormonales puede lograr un mayor y mejor resultado que el esperado. Cabe destacar que el asesoramiento de un veterinario o un especialista en asuntos caninos es imprescindible para comenzar a utilizar este tipo de tratamientos. 
  5. Acuerdos familiares: Como los perros suelen estar en hogares de familias numerosas, de alguna u otra manera tienden a encontrarse bajo la influencia de todas las personas que conviven en la casa. Entonces, cuando los miembros de la familia utilizan pautas diferentes de adiestramiento, el perro no logra coordinar lo que cada uno de ellos le trata de establecer. Así que es aconsejable que todos en el hogar sigan los mismos parámetros de enseñanza y así evitar inconsistencias que puedan empeorar el nerviosismo y la ansiedad del cachorro.