Sin embargo, paralelo a su popularidad, también han nacido una serie de mitos que giran en torno al consumo, efectos, el cómo se sirve y características de esta bebida. Ya vimos hace un tiempo algunos de los principales beneficios de la cerveza para la salud, ahora vamos a pasar a ver otro punto interesante. En este artículo te mostraremos 5 de los más populares mitos acerca de la cerveza.

1. La cerveza engorda

Si consumes esta bebida y empiezas a notar que tu abdomen se torna mucho más prominente, probablemente se deba a que comes demasiado y no al efecto mismo de tomar cerveza. La clásica figura del hombre gordo con una jarra de cerveza en la mano es parte de la propaganda de este mito inverosímil.

Se han realizado numerosos estudios acerca de esta falsa creencia, y han arrojado que su consumo no influye significativamente en el índice de masa corporal, ni en el índice de cintura-cadera que se emplean para medir la distribución de la grasa en el cuerpo.

2. La cerveza debe servirse lo más fría posible

En realidad, este mito queda desmentido, ya que muchos expertos han coincidido que al servir la cerveza demasiado fría, esta suele perder algunas propiedades aromáticas, causando  una ligera variación en el sabor.

Lo recomendable es servirse entre 7 y 10º C, y ya que la mayoría de las máquinas dispensadoras  la sirven entre 4 y 5º C, es ideal mantenerla algunos minutos a temperatura ambiente, de modo que se pueda llegar al estado ideal para degustar el sabor esencial.

3. La cerveza en botella es mejor que la enlatada

De hecho, la lata conserva mejor la frescura y por lo tanto el sabor. Según se ha comprobado, el oxígeno y la luz pueden influir notoriamente en el sabor de la cerveza al momento de conservarse, por lo que, a estar envasada en botellas, la luz que pasa a través del cristal cambiará el sabor de la cerveza y el oxígeno, con el tiempo, desgastará la calidad de frescura y se hará un poco acartonada a paladar.

Los peores envases para conservar esta bebida son las botellas transparentes y los recipientes con tapa abre fácil por las perturbaciones que puede tener su contenido.

4. Se la debe almacenar a temperatura ambiente hasta beberla

Todo lo contrario, mientras más tiempo permanezca a temperaturas altas, la cerveza perderá muchas de sus cualidades saborizantes que la componen debido a que la cala entra en contacto con el oxígeno y comienza el lento proceso de la oxidación.

Por tanto, es recomendable refrigerarla, ya que este fenómeno empieza a ocurrir desde el mismo instante en el que la cerveza abandona la fábrica. Así que, es mejor que si la consumes, vigila que no se añeje tanto tiempo. Mientras más fresca, mejor

5. Las cervezas oscuras contienen más alcohol que las cervezas claras

En realidad, el color oscuro se debe al tiempo de tostadura de la malta, lo cual no tiene incidencia alguna sobre los grado de alcohol de la cerveza. Lo que hace que algunas varíen en su color se debe a recetas y tipos de preparación.

El contenido de alcohol se debe propiamente a la levadura, que consiste en millones de hongos microscópicos que tienen la habilidad de transformar el azúcar en alcohol, de modo que la cantidad de espuma que se ven en los tanques de fermentación, no son más que colonias gigantescas de estos pequeños seres vivos haciendo su trabajo.