Entre las diferentes cualidades y las destrezas que presentan los gatos está que suelen ser muy atractivos para aquellas personas que están en busca de un compañero de cuatro patas. La actitud de este animal hace muy probable que las características concuerden con lo que quieres. Sin embargo, antes de hacerte con uno de ellos como mascota, lo más recomendable es que te informes sobre los problemas de salud que pueden presentar los adorables felinos a lo largo de su vida. A continuación te mostramos cinco enfermedades que son comunes en los pequeños felinos.  

  1. La rabia: Quizá la enfermedad más popular entre los animales domésticos y de la cual todos los dueños de mascotas huyen es la rabia. Tanto los animales como los humanos se encuentran expuestos a padecer de este virus transmitido entre especies. Usualmente se contagia por medio de mordeduras provenientes de animales infectados. Esta enfermedad puede ser prevenida con una vacuna que en algunas partes del mundo puede ser hasta obligatoria. 
  2. Los parásitos intestinales: Los gatos, que son animales caracterizados por su curiosidad e instinto de aventura, suelen ingerir alimentos que se encuentran en estado de descomposición. Esto puede ocasionar infecciones bacterianas y síntomas como debilidad, vómito y diarrea. Lo recomendable en estos casos es acudir en carácter de urgencia al veterinario para poder tratar la infección.  
  3. La conjuntivitis: Por muy diferentes que podamos ser, los animales y los seres humanos tenemos en común la exposición a afecciones como la conjuntivitis. Los especialistas consideran que esta es una de las enfermedades que más afecta a los gatos independientemente de la edad del felino. Este problema se manifiesta en el lagrimeo, presentando también exceso de legañas e inflamación de los párpados del gato. Si la enfermedad no se trata con un respectivo margen de tiempo, el animal podría, en el peor de los casos, llegar a perder el sentido de la visión. 
  4. La inmunodeficiencia felina: A pesar de que los ejemplos anteriores suelen tratarse con determinadas vacunas, el siguiente caso no tiene tratamiento ni cura en la actualidad. La inmunodeficiencia felina puede evidenciarse fácilmente cuando el gato presenta problemas respiratorios, pérdida de masa corporal y padece de constantes infecciones bucales e intestinales. Además de contraerse por el apareamiento con un animal infectado, también una mordedura es suficiente para que el virus se aloje en el cuerpo del gato. 
  5. La otitis: El hecho de que los gatos estén constantemente rascándose sus orejas, y manifiesten incomodidad al hacerlo puede ser una señal de que estén padeciendo de otitis. Esta infección puede darse por diferentes factores, entre ellos la presencia de ácaros. Aunque la otitis es una enfermedad muy común en las mascotas, su descuido podría conllevar a la pérdida de audición del animal. Para evitar el desarrollo de otitis en gatos se recomienda estar atento a la higiene del animal, especialmente a las secreciones que el felino acumula en sus orejas.  

Los gatos son animales que diariamente se encuentran expuestos a miles de infecciones y enfermedades que pueden perjudicar su salud. Algunas de estas enfermedades se pueden agravar durante la vejez de los gatos, cuando suelen sufrir algunas dolencias adicionales que deberás vigilar especialmente. Como recomendación final, recuerda que los especialistas explican que la mejor manera de prevenir este tipo de problemas es llevando periódicamente a las mascotas a visitas veterinarias y evitar su convivencia con otros animales que puedan estar infectados con las enfermedades antes mencionadas.