Lo cierto es que, por muy supersticiosos que suenen los argumentos sobre las propiedades curativas del caldo de pollo, la mayoría de las veces los síntomas de malestar se ven reducidos o eliminados en su totalidad luego de ingerir esta comida. Es evidente que las recetas de este consomé no desaparecerán en un futuro cercano y que siempre serán preparadas cada vez que alguien tenga gripe o un simple malestar.

A continuación te presentamos los beneficios que trae consigo el caldo de pollo para entender por qué gozan de la reputación con la que cuentan.

  1. Es un energizante natural: A diferencia de los productos tratados químicamente, el caldo de pollo ofrece una fuente de energía natural y efectiva para combatir la fatiga. Posee calorías que son fáciles de digerir por el organismo. En casos en los que una persona presenta alguna infección interna, el cuerpo se encarga de quemar energía rápidamente al enviar los nutrientes necesarios para combatirla. Esto genera una fácil pérdida de energía, sin necesidad de que haya actividad física. Para estos casos, el caldo de pollo representa un ayudante indispensable para la recuperación del cuerpo.
  2. La vaporación es efectiva en resfriados: Cuando una persona presenta un resfriado, sus fosas nasales suelen estar congestionadas por la mucosa producida. Esto no solo dificulta la respiración, sino que también causa una sensación bastante desagradable. Sin embargo, el vapor que desprende el caldo de pollo ayuda a que la congestión se reduzca y que el flujo de las fosas nasales mejore su circulación natural.
  3. Posee minerales importantes: El sistema inmunológico del ser humano requiere de minerales que se obtienen a través de algunos alimentos para poder desarrollarse y funcionar con total normalidad. El caldo de pollo es uno de los consomés con mayor cantidad de minerales en su composición. Entre los más destacados se encuentran el azufre, el fósforo, el calcio y el magnesio. Cabe destacar que estos no son los únicos, pero sí son los que se presentan en mayor medida cuando se analiza la estructura química del alimento.
  4. Es antiinflamatorio: El caldo de pollo tiene una de las mejores cualidades que un consomé puede ofrecer. Esto se debe a las propiedades moleculares del alimento. El caldo de pollo es recomendado como desinflamatorio para aquellas personas que sufren constantemente problemas en el estómago y el colon. Sin embargo, otra variable que puede aumentar la eficacia de este consomé es la inclusión de vegetales que tienen la misma propiedad. Entre estos se encuentran la cebolla y el ajo, que al igual que el caldo de pollo por sí solo, también garantizan un método que reduce la inflamación a quien los consuma.
  5. Funciona como protector gástrico: Para sorpresa de muchas personas, el caldo de pollo también funciona como protector gástrico. Esto se debe a que una vez consumido, se convierte en una capa gelatinosa protectora en las paredes del estómago. La capa tiene la función de proteger el tracto digestivo de la persona y así evitar la complicación de las infecciones existentes o la generación de nuevas. Asimismo, esta cualidad del caldo de pollo ofrece una sensación de saciedad que evita la indigestión y el consumo de cantidades innecesarias de comida mientras se está enfermo.