A través de la relajación, lo que se busca es que la persona afectada pueda salir del trance emocional o del cansancio físico, para introducirse en un mundo de calma y paz que produzca estabilidad y comodidad en el desarrollo de sus actividades. Dichas técnicas están estrechamente ligadas con áreas ya preestablecidas, como la psicoterapia y la psicosomática.

De aquí pues, se desarrollan una serie de técnicas que permiten tener una mejor salud, porque beneficia, por ejemplo, a la disminución de la presión arterial y ayudan a la reducción del riesgo de tener ataques cardiacos. Sin embargo, para que puedas conocer y manejar satisfactoriamente esas técnicas te mostramos a continuación tres de ellas.

1. Respirar adecuadamente

La respiración en el ser humano es lo que permite a la persona poder vivir. Por ello, hay que dedicar tiempo a estar consciente de la respiración, lo cual se puede lograr buscando una hora en específico en la que no se tenga ninguna ocupación para dedicarse expresamente a esto. Algunas recomendaciones para llevar esto a cabo son:

  • Siéntate o acuéstate en un lugar que te permita tener la columna recta, para que la misma no se vea afectada y no se generen dolores. En todo momento tu espalda y tus hombros deben estar alineados.
  • Cierra los ojos y concéntrate en ti hasta que empieces a tener conciencia de su respiración. No permitas que tu mente empiece a traer recuerdos u otras cosas que generen distracción. En la medida de la posible solo tienes que ser tú en ese lugar “midiendo” su respiración.
  • La manera de respirar debe ser profunda, es decir, tiene que notar como su abdomen baja y sube por el aire contenido. Es un ejercicio de constante repetición por lo menos alrededor de 10 minutos. Para que esto se lleve a cabo de la mejor forma, es importante mantenerse respirando por la nariz y no por la boca.

2. Relajar los músculos

Para este paso es necesario que relajes los músculos que te generan tensión. Eso se logra con descanso y ejercicios terapéuticos, que, si bien no merecen un esfuerzo mayor, tampoco serán tan fáciles. Además, son propios de dedicar suficiente tiempo diariamente para poder ver la relajación de los músculos.

Igualmente, en esta técnica la concentración es indispensable para que puedan producirse los efectos que se desean. De igual forma, es bueno que le dediques una hora en la que no tengas ninguna ocupación.

Para llevar a cabo la relajación de los músculos, estaría bien si en la noche haces un breve entrenamiento, por ejemplo con alguno de los ejercicios para combatir el estrés, y luego te estiras lo más que puedas en diversas posiciones. Lo adecuado es que te mantengas estirado, aunque sea cinco minutos. En el proceso trata de tensar tu cuerpo todo lo que puedas, para poder estirar apropiadamente los músculos. Recuerda que no estás haciendo una carrera o una competencia, así que puedes tomarte tu tiempo.

3. Desecha la basura emocional

Muchas veces lo que carga a las personas de preocupaciones es que adquieren emociones que no le corresponden. Es decir, se interiorizan cosas que le suceden a las demás personas. Esto puede ser por diversas razones, como haber desarrollado una profunda amistad con otra persona o incluso porque te haya impactado la historia de un desconocido.

Estas cosas, si se ven desde el punto de vista negativo, pueden considerarse basuras, porque vienen acompañadas de cosas malas, chismes, desgracias, malestares, envidias, problemas, entre otros. Tomarse eso como propio va a generar que tu vida empiece a girar en torno a ello. Por lo que, lo recomendable es que te alejes de todas esas situaciones y de las personas que producen las mismas.

Para concluir, te recordamos que también existen algunos remedios para relajarte. Puedes recurrir a las plantas medicinales que te ayudan con los nervios, entre las que podemos destacar como ingrediente muy popular y eficaz la manzanilla. Otra opción es optar por desplazarnos a lugares alejados de los focos de estrés que sufrimos, pues la naturaleza puede ayudarnos para combatir estos nervios.