Ya vimos anteriormente los beneficios de practicar yoga en sus diferentes modalidades. En este artículo nos vamos a centrar en las ventajas que puede aportarte su modalidad bajo el agua, el yoga acuático, un modo diferente de ejercitarte con este deporte y de este modo acceder a otros beneficios diferentes, logrando disfrutar de un ejercicio completo para los diferentes músculos del cuerpo. Vamos a ver todas las ventajas de este tipo de yoga y cómo podemos practicarlo de forma saludable.

Beneficios del yoga bajo el agua

El lugar indicado para practicarlo es en aguas cálidas y templadas, ya que esto ayuda a la relajación muscular, además incrementa la circulación y hace que se eliminen las tensiones del cuerpo.

Es ideal para mantener el control de nuestro cuerpo y mente, además de que asegura la meditación e incrementa la flexibilidad de nuestro cuerpo. Sumerge a la persona en un estado de relajación por completo.

Disminuye el estrés y la tensión acumulada en los músculos, además de proporcionar estabilidad en nuestra postura. Para aquellas personas que padecen de artritis reduce el dolor de las articulaciones y lo alivia.

Proporciona un descanso más placentero por las noches, mejora el sueño y elimina la fatiga, además nos ofrece estabilidad emocional, ya que nos sentiremos renovados una vez que comencemos a practicarlo.

Evita el riesgo de lesiones casi a cero ya que el agua previene diversos dolores, las sesiones no solo se pueden realizar en piscinas, sino que también las puedes hacer en en el mar, el río, e incluso en una tina grande en el baño.

Las posturas del yoga realizadas en el agua pueden extenderse un poco más ya que será mucho más fácil que el yoga tradicional, donde las posturas se pueden mantener solo por algunos segundos. Los ejercicios no te causarán dolor, es ideal para personas que han sufrido lesiones luego de accidentes y necesitan rehabilitación para poder curarse.

Mejora los músculos, disminuye la presión arterial y cardíaca, proporciona mejor bienestar e incrementa el autoestima lo que ayuda a mejorar la calidad de vida de las personas en general.

Posturas básicas del yoga acuático

Para obtener los beneficios anteriores que hemos descrito es necesario practicar correctamente este ejercicio de yoga acuático, para ayudarte, te indicamos a continuación las principales posturas que puedes buscar cuando te inicias en este deporte:

  • La silla: se efectúa al borde de la piscina, puedes utilizar la pared para apoyarte si lo deseas, o hacerlo sin necesidad de ella, inhala y después estira los brazos hacia arriba, con los pies y las manos colocados de forma paralela. Luego exhala y tensiona los glúteos, finaliza haciendo una posición para sentarte.
  • El árbol: junta las manos, párate, lleva un pie hasta el nivel de la ingle, o lo más cercano que puedas, mantén la posición por 30 segundos y repite con el otro pie.
  • El triángulo: Extiende los brazos a los costados y abre las piernas, dobla un poco uno los pies y mantente derecho, tensiona los glúteos y mira el pulgar de tu mano contraria al pie que doblaste, mantén de igual manera por unos 30 segundos y luego puedes repetir con el otro pie.