Cuando trabajas por cuenta ajena

Cada vez es más habitual crear grupos de Whatsapp para todo: padres, amigos, grupo de padel y, como no, grupos de trabajo. En algunas ocasiones es idea de los propios compañeros que trabajan en un proyecto y que de este modo consideran que se contactará de manera rápida. En otros casos el mismo jefe crea los grupos para distribuir trabajos o recibir informaciones rápidas.

El problema viene generalmente en los casos en los que no se tiene un móvil de trabajo y todo acaba llegando al móvil personal. Estas en el parque con los niños y llegan Whatsapps, vas al cine con tu pareja, y ocurre lo mismo e incluso de noche tienes que silenciar el teléfono porque acaba sonando en las horas más inoportunas.

Aquí sí hay que dejar claras las barreras entre nuestra vida personal y laboral y optar por no contestar a los mensajes de este tipo, salvo circunstancias muy especiales o que se pague una disponibilidad horaria telefónica, en cuyo caso también habrá que exigir que se diferencie entre mensajes importantes y lo que puede esperar para el día siguiente.

Es cierto que no es fácil negarse a contestar mensajes, especialmente si son de un superior y a veces se hace obligado llegar a un término medio. Pero no poner límites prolongará la jornada laboral veinticuatro horas y elevará los niveles de estrés.

Cuando trabajas por cuenta propia

El Whatsapp es muy cómodo para determinados trabajos por cuenta propia porque permite relajarse un poco de lo que son las llamadas telefónicas. Si se proporciona a los clientes un número exclusivamente para Whatsapp y se explica que se les contestará lo antes posible en horario laboral se puede estar dando un servicio muy útil para todos.

Por ejemplo, si tienes una tienda Web, muchos clientes podrán preguntar dudas por este sistema resultándoles más cómodo que tener que enviar un correo y a ti también te resultará mucho más directo contestar por este sistema.

El problema viene cuando tienes otro tipo de negocio en el que normalmente tienes un horario en el que atiendes el teléfono y el correo. Hay personas que son conscientes de que determinadas horas no son buenas para llamar, pero que consideran que enviar un Whatsapp no tiene importancia. Eso sí, contéstalo o se molestarán y te preguntarán por qué no dices nada, señal de que te han visto conectado.

En estos casos hay dos opciones. Dejar claro que no se contesta a Whatsapp, solo a llamadas dentro del horario laboral, o lo más apropiado, tener dos teléfonos, uno para trabajo y otro para uso personal, dejando aparcado el de trabajo cuando se acaba la jornada.