La madre debe de afrontar el sentimiento de culpa que seguramente le invada por “abandonar” a su hijo para ir al trabajo. Estos son algunos consejos para intentar llevar un poco mejor este mal trago aunque sabemos que no hay fórmulas mágicas para conseguirlo.

1) Comienza la guardería antes. De este modo el niño podrá ir quedándose cada vez más tiempo de manera progresiva y tanto el bebé como tú os acostumbraréis y no será tan difícil el primer día de trabajo.

Si le vas a dar pecho te acostumbrarás también a usar el sacaleches y el niño podrá tomar la toma de leche materna en el biberón desde el primer momento.  Así todo será menos traumáticos para todos.

2) Organiza el trabajo de casa. Tanto tú como tu pareja podéis organizar el trabajo de la casa adelantando todo lo que se pueda durante la noche. De este modo, al acabar la jornada laboral tendréis algo de tiempo para estar con el bebé libres de otras obligaciones.

Organiza también todo lo que el niño necesita y lo que tú te vas a poner para que por la mañana el ritmo sea tranquilo y el niño no comience a sentir el estrés de las mañanas ajetreadas, sino que sienta un ambiente tranquilo que no lo altere.

3) Organiza los horarios. Si tienes un trabajo en el que los horarios son fijos y se respetan siempre no tendrás problemas, pero si cabe la posibilidad de que tengas una reunión y puedas quedarte más tiempo sin saberlo con anticipación debes tenerlo previsto.

Si ni tu pareja ni tú podéis acudir a por el niño podéis tenerlo hablado con la guardería para saber hasta qué hora podría quedarse como máximo si surge un problema o incluso tener a alguien de mano a quién poder llamar y pagarle para que cuide al bebé ese tiempo.

4) Organízate en el trabajo. Habla con tus compañeros y con tus jefes antes de incorporarte y ten claro qué es lo que se está haciendo esos días en la oficina y qué te tocará hacer. De este modo comenzarás más segura sabiendo exactamente a lo que te enfrentas.

También puedes informarte de si puede haber alguna posibilidad de teletrabajo o de horarios flexibles en la empresa. Muchas empresas podrían implantar teletrabajo pero no lo hacen porque no se lo han planteado. Quizás en la tuya podría hacerse algunos días a la semana.

En España no es todavía muy común pero en algunos países europeos se da hasta una hora de margen con la que el trabajador puede jugar en la entrada y en la salida para poder conciliar horarios.