Este magnífico Palacio domina el borde oriental de la Plaza de San Marcos y su ornamentada fachada blanca, en la que es probable ver una fila de turistas esperando para entrar, se encuentra frente al agua del Canal de San Marco. Es uno de los sitios más emblemáticos de Venecia y vale la pena conocerlo.

El Palacio data de principios del siglo IX pero no fue hasta el siglo XIV que comenzaron a realizarse sus mayores transformaciones, que dieron como resultado el elegante aspecto actual. A través de los siglos, los antiguos cimientos del edificio se han ido enriqueciendo con una gran variedad de elementos constructivos y ornamentales, que han dado lugar a la estructura característica del Palacio Ducal de Venecia que se puede admirar hoy.

En su tiempo, fue el centro de la vida política y administrativa de la República de Venecia. Desde su construcción hasta su declive inexorable, el Palacio Ducal ha mantenido vivo el inmenso poder y el esplendor de La Serenísima (así se llamaba a la República de Venecia, que fue un estado independiente desde el siglo IX al XVIII).

Fotografía del interior del Palacio Ducal

Habitaciones refinadas, escaleras majestuosas, entradas monumentales, la prisión de Puente de los Suspiros... Toda la historia del Palacio Ducal de Venecia es un tesoro único, el resultado de una fusión inteligente de estilos y elementos arquitectónicos de diferentes épocas, en tal perfecta armonía que quedarás sin respiro. Las pinturas del palacio cuentan con la firma de los más grandes artistas de todos los tiempos, como Tintoretto, Veronés, Tiziano, Tiepolo y muchos otros.

Un tour por el Palacio Ducal te permitirá caminar a través de las distintas cámaras y salas de reuniones de lo que fue, hasta el siglo XVIII y la llegada de Napoleón, la sede del poder de la República de Venecia. A lo largo del recorrido podrás ver las huellas de la gran riqueza acumulada por una larga lista de gobernantes, en su mayoría nobles que llevaban el título de Duque.

Todo recorrido debería comenzar por el patio, ingresando por la Porta del Frumento, donde verás algunas de las piezas arquitectónicas más características del Palacio, como el Arco Foscari (en honor al Duque Francesco Foscari); la Escalera Ceremonial de los Gigantes, con las estatuas de Neptuno y Marte a cada lado; y, en el centro del patio, dos fuentes de agua del siglo XVI. A la derecha del patio se encuentra el ala renacentista y a la izquierda la Piazzetta, donde podrás ver las cúpulas de la Basílica de San Marcos.

Desde el patio, puedes ir hacia el ala renacentista y, a través de la muy adornada escalera dorada, a llegarás los niveles superiores del palacio, como el Salón Escarlata, el Salón de los estucos, las Salas Grimani y Erizzo.