Acceso al Memorial

Se encuentra en la zona suroeste de la isla de Manhattan, en pleno Distrito Financiero de la Gran Manzana. Es fácil encontrar su ubicación, ya que desde diversas calles de los alrededores se indica mediante carteles el acceso para entrar. Además, junto al Memorial se está reconstruyendo el nuevo World Trade Center, formado por el rascacielos más alto de Nueva York, por lo que es visible desde cualquier punto del barrio y es fácil situar su emplazamiento.

Imagen del memorial actual del 11-S

Aunque parezca que hay muchas personas haciendo fila, la espera se agiliza ya que la entrada al interior es gratuita. Hay varios carteles que avisan de que es “recomendable” hacer una donación que oscile entre 5 y 10 dólares, pero el visitante no está obligado a entregar dinero si no lo cree conveniente. Tras un exhaustivo control policial, se puede llegar a un gran espacio al aire libre donde recomendamos adquirir un folleto con información del Memorial disponible en diferentes idiomas.

Recorrido por el World Trade Center

El Memorial 11-S se construyó cuando se cumplieron diez años del atentado y está formado por dos grandes piscinas ubicadas en el mismo espacio donde se levantaban los dos gigantes rascacielos. Constantemente caen cascadas de agua por los laterales de las piscinas emitiendo un ruido sobrecogedor. En los bordes de las piscinas están inscritos en bronce los nombres de todas las personas que perdieron su vida en los atentados de 1993 y 2001. Dichos nombres están distribuidos según los lugares en los que se encontraron a las víctimas así como la relación que podía haber entre ellas según su lugar de trabajo.

Entre las dos piscinas hay un museo, todavía en construcción, en el que se expondrá más adelante documentos e imágenes sobre el suceso. Aunque en este gran espacio hay plantados numerosos robles blancos, uno de los árboles destaca sobre los demás: el llamado ‘árbol superviviente’. Se encuentra sujetado con cuerdas y rodeado con una pequeña valla para que quede ‘protegido’ del turismo. Cobra especial importancia en la visita ya que fue la única especie vegetal que sobrevivió en todo el perímetro del desastre. Por eso, hoy en día se expone ante los visitantes como un símbolo de esperanza y fortaleza frente las adversidades.

Antes del 11 de septiembre de 2001

Grabado con los nombres de las víctimas del 11-S

El complejo del World Trade Center se empezó a construir a mediados de la década de los sesenta y se terminó en 1987. Estaba formado por un total de siete edificios colocados alrededor de una gran plaza central. El 26 de febrero de 1993, un grupo de terroristas islámicos, detonaron explosivos en el garaje bajo el complejo comercial ocasionando la muerte de 6 personas y miles de heridos. Años más tarde, el 11 de septiembre de 2001 el resto del World Trade Center quedó completamente destruido, y en esta ocasión, fueron miles las víctimas que perdieron su vida.

El grupo terrorista Al Qaeda secuestró cuatro aviones comerciales y consiguieron que dos de ellos chocaran contra los rascacielos, mientras que un tercero caía sobre la sede de Defensa del Pentágono. Los pasajeros del cuarto avión, que también iba a tener un trágico final, hicieron que cayera en un descampado de Pensilvania para evitar la muerte de más personas inocentes. De las casi 3 mil personas, la víctima más joven contaba tan sólo con dos años de edad y la más anciana tenía 85 años. Con este hecho que sobrecogió al mundo, el Memorial 11-S es uno de los lugares más visitados de Nueva York.