Los compuestos mágicos del vino

El vino tiene polifenoles que se han investigado para analizar cuál es su incidencia en el sistema cardiovascular. Dentro de estos polifenoles está el resveratrol que es una sustancia producida por la uva para protección contra microorganismos e insectos y también actúa como protección a rayos ultravioletas y altas temperaturas. Esta cualidad maravillosa y natural protege también a quien la consume reforzando el sistema inmunológico y actuando como desinflamante. Protege las arterias coronarias, disminuye la formación cancerígena y sus propiedades antioxidantes previenen la arterioesclerosis y el Alzheimer.

Propiedades del vino para cuidado de la salud

El vino, como ya se sabe, está hecho de uva que es rica en potasio, hierro, calcio, fósforo, zinc, vitaminas A, B1, B2, B6 y vitamina C (ésta representa un aporte importantísimo en la regeneración de arterias). El jugo de uva estaría aportando el mismo beneficio que el vino sin su aspecto negativo, de hecho el vino no es bueno para el hígado por tanto personas con problemas hepáticos mejor abstenerse de consumirlo.

Se considera que el vino también es un revitalizante en la recuperación de enfermedades que hayan levantado temperatura o producido anemia. Actúa como desinfectante bucal y para infecciones de garganta, se hacen gárgaras y luego se tira para los niños no se traga. Se sabe también que reduce el colesterol malo y aumenta el bueno.

Según los orientales, los frutos rojos activan el sistema circulatorio y dan energía al corazón y al intestino delgado, están relacionados a la alegría por eso una manera de mantenerlos sanos es reírse mucho.