• Conviértelo en postre: Ricos postres se hacen con vino y este no tiene porqué ser uno demasiado fino. Peras o ciruelas al vino, gelatina de vino, pasitas maceradas para adicionar a budines, varias son las recetas que podemos encontrar en la web o en nuestro repertorio. Una opción sin embargo más sencilla es reducir un litro de vino con ¼ de taza de azúcar y una raja de canela y un par de clavos de olor para hacer una miel que puedes usar en helados, pasteles, y panes.
  • Úsalo para hacer arte: El color que tiene el vino tinto es impresionante, y el cambio que adquiere con el paso el del tiempo le otorga un carácter artístico aún más interesante. Toma ese vino y úsalo como pintura sobre lienzos, papel o sobre cualquier superficie, deja salir tu alma creativa y crea hermosas creaciones con vino.
  • Úsalo como limpiador: La acidez del vino es reconocida y cuando este se agría se vuelve incluso más elevada, por lo que es un limpiador natural para frutas o alimentos, así como superficies sobre todo afectadas por grasas pues un vino agrio es también uno avinagrado, por lo que tienen las mismas propiedades de limpieza que el milagroso vinagre. Eso sí, que sean oscuras porque así no correrás el riesgo de mancharlas. Olvídate que querer limpiar con vino tinto una mesa blanca, pero si esta es color chocolate ¡todo bien, adelante!
  • Cocina con vino: Se dice que se debe cocinar con un vino que sea tan bueno como para que lo tomemos pero para qué verter sobre carne un vino que podemos degustar deliciosamente, prefiere darle un buen uso a ese vino que se ha tornado un tanto agrio y cocina carnes, champiñones o demás recetas deliciosas con esta rica bebida.

El vino agrio como puedes ver tiene varios usos, entre los que podemos añadir el hacerse vinagre, solo basta con que lo dejes seguir agriándose y tomando aire, de preferencia fuera del refrigerador, para que así puedas tener un vinagre de vino tinto que ve perfecto con ensaladas de todo tipo.