Lo más destacado de Viena

  • Ópera. Junto al Teatro la Scala de Milán, es uno de los teatros de Ópera más importantes del mundo y una de las visitas imprescindibles en todo viaje a Viena. Se inauguró a finales del siglo XIX, y como no podía ser de otra manera, con una obra del famoso músico austriaco Mózart. En su interior caben casi 3 mil espectadores y su visita permite el acceso a los turistas pagando previamente una entrada que oscila entre los 3 y los 6 euros, según la tarifa de los visitantes. También es posible ver una ópera a un precio asequible, ya que los importes son muy variables y adaptados a todos los bolsillos, por lo que si se tiene oportunidad recomendamos no perdernos este espectáculo.

Actuación de Ópera en Viena

  • Ringstrasse. Esta gran avenida circular y en forma de anillo, como su nombre indica, acoge los edificios principales de la ciudad. Uno de ellos es la Ópera, pero también el Parlamento, el Palacio Real Hofburg o la Iglesia Votiva. Para los amantes del arte y la historia, también podrán encontrar en el Ringstrasse los mejores museos de Austria como el Museo de Historia Natural o el Museo de Historia del Arte. Y precisamente arte y belleza es lo que desprenden los numerosos edificios que dan vida a esta arteria principal de Viena.

Parlamento de Viena en la avenida Ringstrasse

  • La Casa de Mózart. Uno de los más grandes de la música clásica, Mózart, vivió en Viena durante 3 años de carrera profesional. Por eso, hoy en día su Casa-Museo es uno de los lugares más visitados de la capital austriaca. El precio de entrada es de 10 euros para adultos y 8 euros para estudiantes y se puede recorrer todos los días entre las 10 y las 19 horas. Los visitantes podrán conocer cómo vivía este genio de la música, ver algunos cuadros relacionados con la época y el artista, así como alguno de sus trabajos.

Interior de la Casa de Mózart

  • Torre del Danubio. Y a orillas del Danubio podemos escapar del núcleo urbano y observar ‘desde las alturas’ la inmensa Viena. ¿Cómo? Desde la torre más alta de la ciudad, la Torre del Danubio, situada junto a este río y elevándose como uno de los mejores miradores del país. Se levantó en la década de los sesenta y a más de 250 metros de altura se encuentra el comercio más elevado de Viena, un restaurante giratorio donde se sirven los mejores platos de la gastronomía austriaca mientras se tienen unas vistas impresionantes de la ciudad.

Torre del Danubio

El Parque Prater

Uno de los espacios infantiles más antiguos del mundo es el Parque Prater de Viena, un gran espacio al aire libre donde la diversión está asegurada para todos los miembros de la familia. La gran noria que está en pleno corazón del parque se ha convertido en todo un símbolo para la ciudad y una de las atracciones favoritas por los visitantes de la capital austriaca. Desde sus más de 60 metros de altura se tienen unas vistas inmejorables de la ciudad, mientras se hace el recorrido circular en una de las cabinas acristaladas que integran la noria. El Prater se inauguró a finales del siglo XIX y desde entonces es una de las paradas obligatorias si se viaja con los más pequeños de la casa. Podréis montaros en atracciones antiguas, degustar la cocina austriaca de la mano de sus numerosos puestos callejeros y disfrutar de una jornada al aire libre en el corazón de Viena.

Parque Prater en Viena, un espacio para los más pequeños