Si sabes organizar bien el viaje, el mismo puede resultar una gran aventura para los niños. Indudablemente, hay ciertos riesgos que los padres corren cuando llevan a sus hijos a Roma: afrontar largas filas de espera, caminatas eternas y actividades poco atractivas para los pequeños. Sin embargo, si le das una vuelta de tuerca a tu itinerario, seguramente siempre habrá algo interesante para ellos.

Aquí te sugerimos algunas actividades que dejarán a los peques con ganas de recorrer aún más la Ciudad Eterna:

  • Visitar la Villa Borghese: se trata del parque más famoso de Roma, y un gran espacio verde es igual a niños correteando y jugando, ¿verdad? Durante el Renacimiento, éstos eran los jardines privados de la Familia Borghese; y por eso este parque está repleto de fuentes, palacios y edificios históricos. Puedes planear un picnic, seguido de una caminata, un paseo en bici o pony. La diversión está asegurada.
  • El Coliseo: no te confundas, este sitio puede ser de mucho interés para los niños si les cuentas la historia de una manera atractiva. Enseguida se imaginarán las peleas de los gladiadores, las voluntades de los emperadores romanos y mucho más. El Coliseo invita a la imaginación tanto a grandes como a chicos. Ya fuera del Coliseo, en el Arco de Constantino, los niños podrán tomarse fotografías y luego recorrer los Foros Imperiales.
  • Tomar helado en los alrededores de la Fontana di Trevi: en este punto turístico podrás encontrar algunas de las mejores heladerías de Roma. Así, mientras tú tiras una moneda para pedir por tu vuelta a la Ciudad Eterna, los niños estarán muy entretenidos con su delicioso helado. Trata de ir por la mañana o no muy entrada la tarde, ya que por las noches está siempre lleno de gente y puede molestar a los peques.
  • Recorrer la Piazza Navona: es una de las plazas más conocidas de la ciudad. Allí, los niños podrán jugar y correr sin el peligro de cruzarse delante de algún coche. La plaza tiene varias estatuas y fuentes muy llamativas.
  • Bocca della Veritá: esta mítica escultura de mármol es una de las visitas preferidas para las familias con niños que visitan Roma. Es, sin dudas, una apuesta segura ya que los niños no se aburrirán en ningún momento. Desafíalos a que coloquen sus manos en esa gran boca y que escuchen sus leyendas.
  • Piazza di Spagna: invita a tus niños a subir las escalinatas más famosas de toda la ciudad. Seguramente se vean tentados a correr, así que debes tener mucho cuidado. Así como otras zonas de Roma, está llena de sitios para comer, tiendas de recuerdos y muchas otras cosas. Una vez en la cima de las escalinatas, los peques podrá disfrutar las bellas vistas de la capital italiana.

Éstas son algunas de las actividades para hacer en Roma con niños. Si te las ingenias, puedes hacer el viaje un hermoso recuerdo para tus peques. ¿Te animas?