1. Conoce cómo está el cambio de moneda: algo habitual, me pasó a mí, llegué a Buenos Aires con la idea de que el cambio del dólar sería igual o con leves diferencias entre las casas de cambio, pero resultó ser que entre el cambio oficial y el “extra” oficial existe una diferencia de casi un 40%. Trata de hablar con personas extranjeras que viven en tu destino antes de partir, y verifica qué tipo de cambio existe para que no pierdas dinero.
  2. Visita TripAdvisor: sí, encontraste un alojamiento barato por internet y las fotografías son bonitas, además el lugar parece perfecto en su página web, pero al llegar a tu destino podrías encontrarte con horror que esas fotos se retocaron bastante. Para evitar esto visita TripAdvisor y verifica las calificaciones del lugar, busca fotos de los visitantes, y si puedes contáctate con alguien que haya estado ahí para saber qué esperar.
  3. Evita viajar con mucho equipaje: si viajas con poco presupuesto sabes que no podrás costear exceso de equipaje, como tampoco pagar un taxi para salir del aeropuerto será una opción, así que prefiere viajar lo más ligero posible. Además si evitas llevar demasiadas maletas te ahorrarás cansancio y problemas al trasladarte de un lugar a otro si necesitas cambiar de hotel o hostel, y tendrás espacio para los recuerdos que llevarás a casa.
  4. Come barato en restaurantes y visita el supermercado: preparar tus propios alimentos al ahorrar comprando en supermercados o mercados populares es genial y te permite ahorrar, pero no te prives de la comida local porque es otra forma de hacer turismo. Come en un lugar barato una vez al día con el menú especial (siempre hay ofertas en los restaurantes) o date el gusto de conocer la comida callejera local, que por lo general es la más rica y barata.
  5. No gastes si puedes ahorrar: en casa quizá compres botellas de agua, café en locales elegantes o haces compras impulsivas, pero al viajar todos esos gastos deben ser medidos. Rellena tu botella de agua a diario, toma un desayuno fuerte si este viene incluido en el pago del hostel aunque acostumbres uno ligero, compra fruta ya que es más barata que los snacks comerciales y es más sana; arma un presupuesto austero en cada detalle.

¡No nos queda más que desearte un excelente viaje!