En ocasiones es necesario desplazarse por ciudad con un perro o un gato. Los autobuses urbanos tienen normas marcadas por cada ayuntamiento sobre el transporte de animales. Pocas ciudades permiten por ahora llevar a los perros atados con correa, aunque por suerte cada vez son más las que van comenzando a aceptar esa posibilidad. Eso sí, el perro tendrá que pagar billete en la mayoría de los casos, ya que ocupa una plaza aunque sea una de las de ir de pie.

Con los trasportines los autobuses suelen ser algo más permisivos, considerándolos en muchos casos equivalentes a una maleta. En el caso de los taxis, queda a consideración del conductor si quiere o no llevar  animales en su coche y la forma en que está dispuesto a transportarlos.

Viajes en tren o en autobús

El tren suele ser la forma de viajar favorita de los propietarios de mascotas, ya que siempre y cuando estemos hablando de viajes nacionales no suele haber problemas mientras el animal viaje en un trasportín y pague su billete. Esto suele ser la mejor opción para el propietario, que no quiere que su animal pase por el estrés de ser facturado como equipaje y viajar en un vagón de transporte de objetos.

Los autobuses interurbanos no permiten que los animales viajen en la zona de pasajeros no estando autorizado por las leyes vigentes. Salgo excepciones muy especiales,  deben de ir con las maletas garantizando el propietario que su mascota tiene agua y comida y está en condiciones adecuadas para realizar el trayectos. Además es obligatorio advertir previamente de que se va a llevar, ya que el número de animales que pueden viajar en un autobús está limitado, siendo normalmente dos el máximo que se permite por trayecto.

Los aviones, la pesadilla de muchos dueños de mascotas

Antes de viajar en avión con una mascota, lo habitual en los dueños de estas es que se informen bien sobre las condiciones de cada compañía aérea.  Algunas permiten que el animal viaje en cabina, siempre y cuando cumpla con unos requisitos determinados y se informe previamente, ya que el número de mascotas por vuelo está limitado. Tan solo perros o gatos pueden viajar en cabina y tienen que cumplir ciertos requisitos, como superar una edad mínima.

También hay que avisar si se va a viajar con un gato o perro como equipaje, ya que algunas compañías no permiten el embarque de determinadas razas de perro. Por último es bueno conocer las experiencias de otras personas con cada compañía aérea ya que el trato a las mascotas, al igual que sucede con los animales, puede variar mucho.

En caso de un viaje internacional hay que resolver todo el papeleo necesario para poder entrar con la mascota y esta debe de tener todas las vacunas necesarias para que pueda entrar sin problemas en el país de destino.