Biarritz comenzó siendo un puerto ballenero y un pueblo de pescadores. Cuando había un paso de ballenas, los vigías de Biarritz se comunicaban con los barcos a través de señales de humo. Un tiempo después la transformación en un lugar moderno comenzó con la condesa española Eugenia de Montijo, que pasaba sus veranos en el pueblo. Su esposo Napoleón III construyó su casa de verano con vista al mar (ahora el Hôtel du Palais), y, cerca, la cúpula neo-bizantina (La Capilla Imperial). Entonces la reina Victoria de Gran Bretaña visitó la ciudad en 1889, y luego se convirtió en uno de los lugares favoritos de Eduardo VII. La notable presencia británica dejó una pasión por el golf y el rugby.

El surf es un deporte muy popular en Biarritz, donde se celebra una importante competición anual

A principios de 1960, Biarritz descubre el surf traído desde California y algunas personas comienzan con la práctica de este deporte, de una manera tal que la ciudad continúa siendo actualmente uno de los mejores lugares para el surf en Europa, gracias a la buena calidad de sus olas. La ciudad cada verano acoge a los mejores surfistas franceses y procedentes también de todo el mundo que vienen a disfrutar de las olas que ofrece esta costa durante el festival anual. Incluso hay numerosas escuelas de surf que ofrecen lecciones.

Los monumentos de la ciudad no son particularmente interesantes. Hay una iglesia ortodoxa rusa, hoteles con enormes vestíbulos y el Museo del Mar, recién renovado, con un acuario y exposiciones que documentan la participación de esa área en la pesca comercial y la pesca de ballenas. Las playas de moda de la ciudad están llenas de calor durante los días de verano y ofrecen unas aguas perfectas para el baño, con unas vistas muy agradables gracias a su particular geografía.

Playa de Biarritz

La moderna Biarritz es elegante, y atrae a un jet set menos exhibicionista en comparación con Cannes y Saint Tropez.  Además de la arquitectura y las playas hermosas, uno de los mayores placeres de Biarritz es el paseo marítimo, que se extiende por la Grande Plage hasta el Miramar Plage. Todas las Boutiques con los nombres más importantes de la moda se encuentran en la plaza Clemenceau en el centro de Biarritz.

Desde Biarritz con seguridad se puede ir a Bayona, que junto con Anglet forma una sola línea urbana. Bayona es una ciudad hermosa con una característica arquitectura, muy antigua. La ciudad es conocida por haberle dado su nombre a la Bayoneta, creada por los vascos en 1640 y aprobada por la infantería francesa desde 1703. La frontera española está muy cerca, y por un bajo precio puedes visitar también la hermosa ciudad de San Sebastián.