Las tres más destacadas

  • Plaza de San Marcos. Se trata de una de las plazas más famosas y grandes del continente europeo, y con sus 180 metros de largo se impone como la única plaza que se puede encontrar en la ciudad. Se levantó en el siglo IX y desde entonces ha sido uno de los puntos neurálgicos por excelencia de la población. Una de sus particularidades es que cuando sube el nivel del mar, queda completamente inundada ya que es una de las zonas más bajas de Venecia. A pesar de que el gobierno local siempre soluciona este problema con diversas medidas temporales, es conveniente ir preparado con unas botas de agua. Aquí se encuentran alguno de los edificios más destacados del patrimonio de la ciudad como el Palacio Ducal, el Campanille, el Museo Correr y destacando por encima de todas, la basílica de San Marcos.

Plaza de San Marcos

  • Basílica de San Marcos. Y es que precisamente este es el templo religioso más importante de Venecia y una de las visitas que ningún turista debe perderse en su viaje a esta ciudad. Aunque la entrada a la basílica es gratuita, hay tres zonas de su interior que requieren un coste de entrada; hablamos del Museo, el Tesoro y  la Pala de Oro. Ésta última es un majestuoso retablo creado con piedras preciosas que permite el acceso a los visitantes por un precio de 2 euros. En el caso del Tesoro, por 3 euros de entrada se puede observar el Tesoro de oro y plata de la época bizantina rescatados en el saqueo de Constantinopla. El Museo es sin duda uno de los atractivos principales del interior de la basílica, ya que aquí se pueden visitar los Cuatro Caballos de bronce de San Marcos; el precio de entrada es de 4 euros. El templo está abierto todos los días entre las 10 y las 17 horas, excepto los domingos que permanece abierto en horario de 14  a 16 horas.
  • Palacio Ducal. Y también desde la Plaza de San Marcos se accede a otro de los monumentos más famosos de Venecia, el Palacio Ducal o Palacio del Duque. Nació para ser utilizado como castillo y más tarde pasó a ser una fortaleza y después una prisión, siendo hoy en día uno de los edificios más visitados de la ciudad. Se construyó en el siglo IX y tanto en el interior como en el exterior del palacio se combinan varios elementos arquitectónicos como góticos, renacentistas y bizantinos. La Escalera de Oro da la bienvenida a los turistas que deciden visitarlo por dentro y como su nombre indica, se trata de una larga escalinata dorada que lleva hasta la segunda planta del edificio.  Una de las partes más populares del recorrido por el interior del Palacio Ducal es la de la prisión, donde se dice que el famoso personaje Casanova escapó de ella huyendo por los tejados. Permanece abierto todos los días desde las 8,30 hasta las 18 o las 19 horas, según la época del año. El precio de entrada 16 euros para adultos y de 8 euros para jóvenes entre 15 y 25 años.

Relacionados con el mar

  • Gran Canal. Si Nueva York tiene su Quinta Avenida y París sus Campos Elíseos, Venecia cuenta con una arteria principal que cruza la ciudad: el Gran Canal. Se trata del canal más largo ya que tiene más de 4 kilómetros de longitud y divide en dos la población. En góndola, vaporetto o traghetto; cualquier opción es buena para recorrer el Gran Canal desde las aguas. Pero si también quieres pasear a lo largo de él a pie, puedes cruzarlo utilizando uno de los numerosos puentes que lo atraviesan: el Puente de la Academia, el Puente de la Constitución, el Puente de los Descalzos y el Puente Rialto.

Puente sobre canal de Venecia

  • Puente Rialto. Pero sin duda, entre todos ellos, el más antiguo y el más conocido es el Puente Rialto. Se hizo a finales del siglo XVI sustituyendo un viejo puente de madera que antiguamente unía ambas orillas. A cualquier hora y en cualquier época del año, este puente siempre abarrotado de turistas. Uno de los atractivos que podemos visitar muy cerca a él es el Mercado Rialto, donde las verduras y las frutas que se pueden adquirir en los puestos son las protagonistas de este núcleo comercial.