El veterinario nos irá diciendo si hay que aumentar las revisiones a dos anuales o si es conveniente realizarle un análisis de sangre para controlar la salud del animal.

Enfermedades más comunes

Relacionadas con el sistema digestivo:

  • Problemas dentales y enfermedades de las encías: si siempre es importante que los gatos tengan revisiones y limpiezas dentales, a partir de esta edad es fundamental. Si tienen alguna pieza en mal estado también pueden necesitar quitarla, ya que el dolor de muelas también les afecta.

Los dientes de los gatos de más edad suelen ser de las partes que más se resienten

  • Fallos digestivos o intestinales que causen diarreas, sangre en las heces o vómitos. Ante cualquier subida o bajada de peso es muy importante acudir al veterinario.
  • Anemia u obesidad causadas por una mala asimilación de la comida o la realización de poco ejercicio. Hay que controlar el peso de los gatos y quizás variar su alimentación ligeramente. El veterinario nos irá dando las pautas en las revisiones.
  • Enfermedad intestinal inflamatoria: a veces el único síntoma son vómitos constantes, aunque normalmente se acompaña de fatiga, pérdida de peso y diarrea.

Relacionadas con el sistema endocrino:

  • Diabetes mellitas: El gato comienza a beber más agua, pierde peso sin saber por qué o lo gana en demasía. El animal está cansado, no se mueve apenas y puede llegar a caminar arrastrando las patas de atrás. Los gatos obesos son más propensos.

Relacionadas con los órganos internos:

  • Enfermedades renales: son más frecuentes en gatos machos, pero no exclusivas de ellos. Los animales comienzan a tener dificultades para orinar, por lo que pueden hacerlo fuera de la caja. También pueden orinar sangre. Existe una arena que detecta los cambios en el PH de la orina y que puede indicar un problema de riñones o una infección urinaria. Se vende en las clínicas y se recomienda que se use una vez al mes o cada dos meses para controlar al gato propenso o de edad avanzada. Son arenas similares a las piedras de sílice.
  • Lipidosis hepática felina secundaria: se trata de grasa en el hígado. El animal muestra la parte blanca del ojo de color amarillento, engorda a pesar de que come poco y se muestra apático. Puede vomitar.
  • Cáncer y tumores: Es bueno palpar los ganglios del animal a menudo para asegurarnos de que todo está correcto y que no hay inflamación. Al jugar o cepillarlos se les deben de revisar las mamas y que no haya bultos en la piel.

Relacionadas con los huesos:

  • La artrosis es una enfermedad muy común en los gatos de cierta edad. Si se ve que tienen dificultad para saltar, subir a la cama o que han dejado de jugar, podemos estar ante un síntoma de artrosis que a menudo se confunde con “vejez”.