Investigar sobre planes

La mayoría de los bancos ofrecen diversos planes, como contar con una tasa fija o dar a los clientes promociones de cuotas sin intereses;la peor cosa que podemos hacer con una tarjeta es usarla sin saber cómo funciona. Si precisamos que un asesor financiero nos explique cómo usar una tarjeta de crédio, es preciso hacerlo, ya que de lo contrario estaremos tocando terreno peligroso.

Meses sin intereses

Muchas tiendas departamentales o de electrodomésticos manejan junto con los bancos programas de meses sin intereses que ayudan muchísimo a hacer compras grandes de forma disciplinada porque dependiendo de la cantidad de meses, 18, 12, 6, podemos administrarnos y pagar la deuda de una forma en la que los intereses no nos alcancen y no aporten más valor total a la compra a crédito.

La tarjeta de crédito es dinero

Así como pensamos dos veces para desembolsar, meditemos bien cuando saquemos la tarjeta. Quizá pueda leerse obvio pero al ser dinero “virtual o plástico” muchas personas sienten muy sencillo sacar la tarjeta y pagar, y esa actitud es la que desproporciona los gastos a fin de mes. Creemos una conciencia de que nuestras tarjetas son dinero tal cual, y evitemos las compras impulsivas.

Destinar un presupuesto mensual

Si estamos destinando más de un 50% a nuestras tarjetas la cosa anda desproporcionada, porque no existe necesidad de pagar la mitad de nuestras adquisiciones con crédito tomando en cuenta que toda tarjeta genera comisiones. Destinar un 20% o máximo 30% de nuestro gasto es lo más “saludable” por hacer, y de este modo evitaremos que los gastos salgan del presupuesto a fin de mes.

Quizá la actitud correcta sea la de limitarnos a obtener crédito por lo que sabemos realmente necesitamos, y evitar gastar por el gusto de gastar o por adquirir más bienes innecesarios, cuidar el gasto que realizamos con la tarjeta de crédito es cuida nuestra economía familiar y nuestra calidad de vida.