Shanghái ofrece a los turistas cansados de la historia la oportunidad de cenar en ostentosos restaurantes, disfrutar del vino en los bares de copas funky y hacer compras dentro de los deslumbrantes centros comerciales. Alineada a la arquitectura europea de la época colonial que se conserva muy virgen en el corazón de esta dinámica ciudad, la antigua concesión francesa es un gran lugar para pasear y tipifica la sofisticación y el estilo internacional de Shanghái. El parque Fuxing cuenta con paseos sombreados y hay muchas encantadoras residencias antiguas a lo largo de Sinan Lu (incluidas las pertenecientes a los revolucionarios Sun Yat-sen y ZhouEnlai).

Paseo por el parque Fuxing

Hongkou es un agradable parque en Shanghái con un lago navegable y un ambiente tranquilo, que  también alberga la tumba de Lu Xun, lo que da al parque su otro nombre, Parque Lu Xun, y el museo de Lu Xun Memorial Hall. Lu Xun (1881-1936), fue un novelista y ensayista, considerado como el creador de la literatura china moderna, con un estilo de ficción que guarda mucha distancia de las  gastadas influencias clásicas. Este es un lugar de peregrinación para los devotos del gran escritor, los otros visitantes pueden simplemente disfrutar del parque.

Parque Lu Xun en Shangái

El que una vez fue el sitio del hipódromo de Shanghái, ahora está ocupado por la Plaza del Pueblo que es el centro neurálgico de la ciudad moderna. Eclipsado por la forma dramática del rascacielos Tomorrow Square, este espacio abierto está salpicado de museos y centros de artes escénicas.

Rascacielos de Tomorrow Square en el centro de la ciudad

Reconstruido en forma de una antigua vasija china de bronce en 1994, el Museo de Shanghai encierra más de 120.000 tesoros históricos y artísticos. Sus cuatro plantas presentan un recorrido cronológico y estilístico de las más grandes tradiciones artísticas de China, con esculturas, cerámicas, pinturas, caligrafía, jades, monedas, muebles y arte popular de las minorías étnicas, así como exposiciones especiales. Hay que destacar especialmente los  bronces antiguos en la planta baja y las pinturas chinas en el piso de arriba.

Si bien la planificación urbana es un aburrimiento lúgubre, un cliché montado en la mayoría de ciudades, Shanghai no forma parte de esa mayoría. La transformación física de la ciudad desde principios de la decada de 1990 ha sido asombrosa. Y el trabajo continúa, el Centro de Exposiciones de Shanghái revela cómo y por qué Shanghái se embarcó en un cambio de imagen a gran escala.