La capital, Ciudad de Luxemburgo (conocida simplemente como Luxemburgo), no solo es un lugar típico de paisaje medieval, sino que funciona como un gran ambiente internacional, y esto se debe a la presencia de varias organizaciones internacionales, tales como la Unión Europea. Siendo muy pequeño (82 km de largo por 57 km de ancho), Luxemburgo, con su capital, nos da la bienvenida como un lugar encantado. Su historia ha sido tumultuosa, llena de dinastías, guerras y victorias, y su paisaje natural sigue siendo muy impresionante. Los viñedos en los valles fértiles, se alinean en las colinas cubiertas con antiguos castillos medievales y en la distancia los rascacielos de los modernos distritos de la capital. No es de extrañar que con este tipo de entorno, Luxemburgo es a menudo conocida como "la capital de la fábulas”.

La ciudad de Luxemburgo ofrece espacios de gran belleza

La posición natural de la ciudad de Luxemburgo le ha favorecido en el desarrollo histórico, para convertirse en una de las grandes ciudades fortalezas en el noroeste de Europa. El Castillo de Luxemburgo fue construido durante la época medieval y fue desde esta importante fortificación que la ciudad se desarrolló durante los siglos. Hoy en día, la población que vive en la ciudad no llega a los 100.000 habitantes, pero sus visitantes, ocasionales o no, son cada vez más numerosos. No sólo existen las idas y venidas de los trabajadores de la Comisión Europea o el Tribunal Europeo de Justicia, sino que hay creciente número de turistas, que eligen la ciudad, nombrada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1994, como un destino para disfrutar de la cultura y el paisaje.

Luxemburgo es una ciudad que no pasa desapercibida, es uno de esos lugares para recordar durante mucho tiempo. En 2007 fue proclamada la capital de la cultura en Europa, y más y más museos, centros multifuncionales, teatros, bibliotecas, abren todos los años. En general, la ciudad está dividida en 24 distritos administrativos, pero en particular los cuatro distritos de interés turístico, son: la Haute Ville (ciudad alta), el corazón medieval de Luxemburgo; la Ville Basse (ciudad baja), el más pintoresco, situado en la garganta natural que corta la ciudad en dos; Gare (la zona de la estación de tren), lleno de restaurantes y cafeterías; Kirchberg, la zona moderna que alberga, entre otros edificios, al de la Unión Europea. La mejor manera de explorar la ciudad es caminar, usar una bicicleta o ir en autobús.