1. Recuerda aprovechar el alto de las paredes. Normalmente sabemos los metros cuadrados que tenemos en casa, pero desconocemos los metros cúbicos de los que disponemos. Y es que no solo disponemos del suelo, también de la altura de la habitación y es algo que no solemos tener en cuenta. ¿Cómo aprovechar la altura? Estas son algunas maneras muy prácticas de hacerlo.

  • Camas en altillo. Las camas en altillo son una realidad cada vez más presente en los pequeños apartamentos. Bajo una cama en altillo se puede crear un armario completo para dos personas o se puede colocar el sofá del salón.
  • Estantes altos. Estamos acostumbrados a que las estanterías, a no ser que sean a medida, no alcancen más que ciertas alturas. Pero colocar estantes adicionales hasta el techo nos permite ganar mucho espacio. Incluso en una habitación, se pueden colocar dos filas de estantes sobre el escritorio de los niños para que coloquen aquellos libros y juguetes que usan menos pero que no quieren tirar o llevar al trastero.
  • Almacenaje en la parte superior de la cocina. La cocina es uno de los lugares donde más echamos de menos el espacio. La zona que está situada sobre las alacenas a menudo se cubre con un embellecedor porque es por donde transcurre el tubo de la campaña extractora de humos. Pero el tubo no impide que se puedan guardar cosas que normalmente no se usan, como pequeños electrodomésticos. Si en lugar de cerrar este espacio se coloca una puerta que se abra hacia abajo, se puede aprovechar todo este hueco como más nos guste.

2. Utiliza muebles con doble función. Si vas a comprar un mueble elige uno que pueda hacer una doble función, aquella para la que está destinado y también el almacenamiento. Por ejemplo, si vas a comprar una mesa de centro, ¿por qué no elegir un baúl con un cristal? Dentro del baúl pueden estar los manteles para la mesa del comedor, una colección de música, libros o cualquier otra cosa que sea necesario guardar.

En el dormitorio, elegir un canapé en lugar de una base nos garantiza un lugar para guardar las mantas en invierno y los sofás con arcón en alguna de sus zonas facilitan recoger las mantas del sofá.

3. Pequeños espacios que tienen utilidad. Una puerta puede aprovecharse creando una estantería a su alrededor, incluida la parte superior. La puerta de la despensa o del baño puede tener incorporada una estantería muy fina en la que se guarden, en el caso de la despensa, las especias y condimentos y en el caso del cuarto de baño los cepillos y otros productos de aseo.

Los huecos de bajada de las escaleras son perfectos para crear armarios empotrados, zonas para las mascotas o incluso instalar una mesa de ordenador y tener así un pequeño despacho.