• Adaptarse a la situación. Tienes que tener en cuenta que la situación económica evoluciona y que por ello debes adaptarte a los cambios según cada situación. No te cierres puertas y desaproveches la oportunidad de hacer una entrevista de trabajo por no sentirte capacitado, porque crees que ‘pagarán poco’ o porque el horario no va a ser compatible con tus necesidades. Hay que estar abierto a todo tipo de posibilidades y es preferible negociar con la empresa tus condiciones que decir un ‘no’ antes de tiempo. Mentalízate que en época de crisis los sueldos son más bajos y la jornada en proporción más extensa que anteriormente, pero piensa que lo más importante es poder conseguir un sueldo lo antes posible y más adelante intentar mejorar la situación laboral desde dentro.
  • Actualízate. ¿Cuánto hace que no practicas los idiomas? Aunque utilices Internet, ¿estás seguro que sabrías utilizar los programas que te exijan las empresas de tu sector? Tanto si llevas tiempo en una situación de desempleo como si te acabas de quedar en paro, nunca hay que dejar de formarse. Ten en cuenta que los demandantes de empleo más jóvenes tienen sus estudios más recientes y quizá tengan más formación que tú en cuanto a tecnologías y lenguas. Mantente al día mejorando tanto lo que se te da bien como aquellas materias que más te cuestan. Hay cursos gratuitos subvencionados para desempleados o incluso puedes realizar autoaprendizaje en diversas páginas web.

Los mayores de 40 años tienen varios puntos a su favor para encontrar empleo

  • Tu edad es una ventaja. ¿Crees que no puedes competir con los candidatos más jóvenes? ¿Piensas que su formación más reciente puede ser mejor que la que tú has adquirido a lo largo de la vida? Utiliza tu edad como ‘un arma’ para sacar ventaja a los postulantes más jóvenes y convierte a tu experiencia en la mejor baza para conseguir el puesto de empleo. Además, la madurez que has adquirido con el paso del tiempo, tanto a nivel personal como profesional, te convierten en un posible empleado con las ideas claras, con ganas de mantener su puesto de trabajo y comprometido con la empresa. Muchas compañías prefieren contratar a candidatos que están dispuestos a hacer su carrera profesional con ellos, y están más dispuestos a invertir en formación que con personas más jóvenes.
  • Más experiencia. Tanto si has trabajado la mayor parte de tu vida en un único empleo como si has estado en diversos puestos, puedes hacer de tu CV una razón para que los seleccionadores te elijan. En el caso de que hayas trabajando en muchos sectores o en periodos breves, utilízalo para ‘venderte’ como un candidato polivalente, que sabe desenvolverse en diferentes situaciones. Y si has estado la mayor parte de tu juventud y madurez en una misma empresa, saca lo mejor que hayas podido aprender de tu empleo: cuál ha sido tu evolución, lo que has aportado a lo largo de los años a la compañía, la formación que has ido adquiriendo con el paso del tiempo… ¿Cuántas veces has oído que muchos jóvenes no son contratados por falta de experiencia? Utiliza tu edad para competir con ventaja frente a los que menos experiencia han tenido.
  • Utiliza tus contactos. Precisamente con el paso de los años has podido hacer ciertas amistades que te pueden servir ante una situación de búsqueda de empleo. Utiliza tus contactos para enterarte de ofertas de trabajo, intenta que tu CV llegue con mayor seguridad al departamento de Recursos Humanos a través de algún conocido o incluso pide ayuda aunque creas que no te la pueden ofrecer. En el caso de que hayas dejado un trabajo o te hayan despedido, no te olvides de pedir tu carta de recomendación a uno de los superiores que mejor conocieran tu trabajo en la empresa. Es uno de los documentos que más ayudan a las empresas que ofrecen empleo a tomar su decisión en la selección.