• Analiza tu situación. Primero debes preguntarte lo que puedes ofrecer a la organización con tu trabajo: ¿cuánto tiempo podrás emplear?, ¿qué te hace querer ser voluntario?, ¿qué es lo que más te gusta?, ¿cómo vas a poder ayudar? Aunque toda ONG necesita voluntarios, éstos deben comprometerse realmente con la causa que persiguen y ser personas que realmente aporten su esfuerzo y dedicación a la asociación.
  • Elige según tu pasión. Aunque trabajar como voluntario debe ser una decisión altruista, la mayoría de las veces puede servirte como una formación y experiencia en relación a tu vida laboral. Las empresas valoraran que hayas dedicado tiempo en una ONG y según a lo que se dedique ésta tu trabajo en ella será tan valorado como cualquier otro empleo. Por eso, aquello que nos apasiona y nos genera motivación e interés debe ser el objetivo principal que persiga la asociación en la que elijamos colaborar.
  • ¿Qué se te da bien? Ya que previamente has analizado aquello que podrías aportar a la asociación sin ánimo de lucro, empieza a buscar aquellas ONG que disponen del servicio que tú estarías capacitado a desarrollar. Por ejemplo, de cocinero en un comedor social, de profesor en clases para inmigrantes o elaborando productos artesanales para recaudar dinero. Si trabajas en aquello que se te da bien, disfrutarás en tu labor como voluntario y transmitirás esa pasión a los demás.
  • ONG en tu localidad. Muchas personas relacionan ‘ser voluntarios’ con viajar a países tercermundistas; evidentemente son muchas las personas que colaboran en los territorios más necesitados, pero también puedes hacerlo desde tu propia ciudad. Si va a ser la primera vez que vas a trabajar como voluntario, lo mejor es que elijas una ONG que esté en tu localidad para que conozcas desde un primer momento su funcionamiento y decidas si realmente es lo que buscas o si eres la persona idónea para ese tipo de trabajo voluntario.

Hay muchas labores que podemos hacer como voluntarios en nuestra comunidad o incluso en otros países

  • ¿Cuánto le debo dedicar? La mayoría de las veces los voluntarios ven coartado su implicación de sus tareas en la asociación en relación al tiempo libre del que disponen. Sin embargo, siempre es recomendable empezar poco a poco en tu labor sin ánimo de lucro e ir adaptándote a esta nueva experiencia. Es preferible que te asegures este compromiso conociendo día a día a la ONG y haciendo que ellos poco a poco vayan confiando en ti y tus habilidades.
  • Todos fueron principiantes. Cuando empieces como voluntario recuerda que todos fueron principiantes y por lo tanto no dudes en preguntar cualquier cosa que no entiendas o no sepas cómo se hace. La ONG entiende que estás ayudándoles sin recibir nada a cambio, por lo que ellos harán todo lo posible porque puedas involucrarte cuanto antes en su causa y puedas acelerar tu aprendizaje al máximo. La formación que pueden darte muchas de las personas que tienen experiencia en la asociación te será útil tanto en tu vida laboral como personal; así que valora su trabajo tanto como quieres que ellos valoren tu esfuerzo.
  • Involúcrate, pero pon frenos. Al entrar a trabajar como voluntario, dependiendo de la ONG en la que participes, podrás ver situaciones sociales complicadas y difíciles que pueden llegar a afectar a tu vida personal. Por eso, debes ser consciente que tu tarea debe ser ayudar en todo lo que esté en tu mano, pero no involucrarte hasta el punto de que tu trabajo se convierta en una obsesión. También debes ser tolerante y comprender que tus compañeros también son voluntarios, por lo que en vez de exigir aconseja y en vez de mandar es preferible que organices y sugieras.