Acceso a Notre Dame

Las largas filas siempre están presentes tanto para acceder al interior de la catedral como para subir a las torres. Para subir a éstas, es necesario ir por el lateral izquierdo de la basílica y esperar que llegue nuestro turno ya que el ascenso se hace en grupos de unas 20-30 personas. Para intentar que el tiempo de espera hasta que nos toque sea lo más breve posible, recomendamos estar en la fila a primera hora de la mañana. Es decir, ya que abren el acceso a las torres a las 10 horas, es preferible estar unos 30 o 45 minutos antes.

Escaleras para acceder a las torres

El precio de entrada es de 8,50 euros para los adultos, aunque los jóvenes menores de 25 años y que sean ciudadanos de la Unión Europea pueden subir a las torres sin ningún tipo de coste. Lo mismo ocurre con los menores de 18 años, aunque sean procedentes de otros países del mundo, o con aquellos turistas que dispongan de la tarjeta París Pass o París Museum Pass. Esta visita no es recomendada para personas que vayan en sillas de ruedas, con carritos de bebé o tengan dificultades de movilidad; y es que para llegar a lo alto de Notre Dame hay que subir unas 400 escaleras en caracol.

París desde las alturas

Una vez que llega nuestro turno, nos meten en una sala que está habilitada para comprar recuerdos relacionados con el monumento y con la ciudad en general. Allí se encuentra la taquilla para poder subir a las torres del templo, por lo que cada visitante del grupo seleccionado deberá abonar en el momento su entrada. Una vez que todos los miembros de dicho grupo ya tienen sus tickets, se sube en fila hasta lo más alto de Notre Dame. Para ello, tiene que hacerse de uno en uno, ya que el tamaño y disposición de las empinadas escaleras no permiten que sea de otro modo.

Vista desde la torre de Notre Dame anocheciendo

Y cuando por fin se ve la luz tras unos minutos del ascenso en espiral, se puede ver, oír y oler la esencia de la ciudad parisina. Con la  Torre Eiffel de fondo, cientos de quimeras y gárgolas acompañándote y el bullicio de turistas que entran y salen de la basílica, es una de las mejores vistas que pueden conseguirse en París. La zona para recorrer lo alto de las torres es también algo estrecha, por lo que es preferible no entretenerse demasiado para no entorpecer al resto del grupo. Toda la parte de esta ‘terraza’ está completamente vallada por lo que será inevitable que no salgan las rejas en las fotografías. Tras un tiempo razonable, los propios guardias de Notre Dame te irán indicando el camino para el descenso ya que habrá otro grupo esperando que llegue su turno.

Notre Dame por dentro

Si cuando bajemos de las torres de Notre Dame no hemos entrado todavía al interior del templo religioso, debemos colocarnos en la fila para acceder al interior. Aunque pueda parecer demasiado larga, es bastante ágil ya que a diferencia de las torres, pueden entrar un gran número de turistas a la vez. En este caso, la basílica abre a las 8 y cierra sobre las 19 horas; además, el acceso siempre es gratuito para cualquier turista. Uno de los puntos de interés más visitados de su interior es la cripta, donde se pueden observar las ruinas encontradas a mediados del siglo XX. En ese caso y sólo para la visita a la cripta, el precio de entrada es de 4 euros para adultos y de 2 euros para menores de 26 años.