Estos comportamientos pueden tener diferentes grados de intensidad y hay animales que llegan incluso a causarse serias heridas al rascarse compulsivamente o perros a los que han tenido que amputar la cola porque se la laceraban constantemente.

Es un trastorno de carácter psicológico que también afecta a los seres humanos y de hecho, el estudio en perros ha demostrado que las anomalías que se presentan en el cerebro de los individuos con TOC son similares en humanos y canes.

Averiguar las causas

Como sucede siempre que un animal presenta un comportamiento anómalo el primer paso sería llevarlo a su veterinario para que este descarte una causa física que se nos haya podido pasar desapercibida. Quizás tras un lamido o un rascado excesivo haya un problema de hongos o unas pulgas que no hemos visto.

Los perros suelen sufrir trastorno obsesivo compulsivo

Si se descarta el problema físico lo siguiente es averiguar las causas que pueden llevar al animal a comportarse de ese modo. Esto no siempre es una tarea fácil, ya que a menudo se trata de cosas que se nos han pasado desapercibidas o a las que no hemos dado ninguna importancia.

En muchos casos se trata de animales que no llevan bien las prolongadas ausencias de su dueño o dueña que, por ejemplo, acaba de cambiar de trabajo y ahora se pasa más horas fuera de casa; o de mascotas que han pasado por una mala experiencia previa de abandono o de malos tratos. Principalmente en el caso de los gatos, aunque también sucede con perros muy sensibles, un cambio en la casa puede ser suficiente para que el animal sufra un trastorno de comportamiento siempre y cuándo sea proclive a ello.

El aburrimiento y la falta de estímulos puede ser también un motivo de que la mascota comience a desarrollar estos hábitos perjudiciales. Estimular al animal con juegos y dedicarle tiempo todos los días es fundamental para su buena salud psicológica.

Si no damos con la causa del problema o, aun conociéndola, no podemos solucionarla, debemos de acudir cuánto antes a un etólogo veterinario.

Los gatos no estan exentos de sufrir un TOC

Un tratamiento basado en dos pilares básicos

El etólogo, tras un concienzudo estudio de la situación, nos dará unas pautas para ayudarnos a solucionar el problema. Cómo el animal no puede contarnos lo que sucede, todo dependerá de lo que nosotros seamos capaces de observar y explicar y a veces no nos queda más remedio que ir probando diversos métodos hasta dar con el más adecuado para nuestra mascota.

Estas pautas, destinadas a modificar el comportamiento de nuestro perro o gato, pueden ir acompañadas de medicación. Habitualmente se da al animal un tratamiento a base de productos naturales y tan solo cuándo es absolutamente necesario se le administrarán psicotrópicos.

De todos modos, si tu mascota sufre de TOC tendrás que tener mucha paciencia. Estos animales pueden mejorar y los síntomas pueden desaparecer, pero en algunos casos no es así y nuestro perro o gato tendrá siempre comportamientos anormales o épocas de recaídas. Regañar al animal cuándo tiene estas conductas no aporta nada positivo y tan solo lograremos que su nerviosismo aumente, así que debemos de seguir las indicaciones del etólogo y demostrar con paciencia, lo mucho que queremos a nuestro amigo peludo.