Los CV más utilizados

  • Cronológico. Este tipo de documento es quizá el más extendido ya que la organización cronológica de su redacción permiten una lectura fácil y clara de entender para los seleccionadores. Dentro de esta tipología podremos encontrar dos variantes: la directa y la inversa. Ésta última es la más común entre los candidatos ya que generalmente se pretende destacar el último puesto de empleo desarrollado en nuestra vida profesional. Sin embargo, el currículum cronológico directo nos sirve para mostrar una evolución es ascenso y que se ha mantenido estable a lo largo de la trayectoria laboral. Deberemos utiliza el CV cronológico cuando hayamos trabajado de forma continuada y evitarlo por tanto si hemos tenido largos periodos de desempleo. Tampoco es recomendado si queremos destacar nuestras habilidades frente a nuestras experiencias, ya que existen otros tipos en los que sí poder realzar los logros de los postulantes.
  • Funcional. ¿Cómo plasmar en un mismo documento que has trabajado en diferentes sectores profesionales a lo largo de vida laboral? Muy fácil, haciendo un CV funcional. En él explicas tus anteriores experiencias por bloques o temas; por ejemplo, comercio y ventas, administrativo, hostelería, etc. Lo recomendamos a aquellos candidatos que se consideren polivalentes o que opten a puestos de trabajo que así lo requieran. Esto puede ser muy beneficioso si nos postulamos ante empresas pequeñas donde ‘todos hacen de todo’ y se necesitan empleados que destaquen en varias ramas profesionales. También es aconsejable que utilicen este tipo de CV aquellas personas que quieran alejarse del sector en el que han estado trabajando más recientemente. Hay que prestar especial atención para la elaboración del mismo ya que al ordenarse por bloques la redacción puede quedar un tanto caótica para el lector.
  • Mixto. Pero para evitar que el currículum funcional sea complicado de interpretar, existe una tipología que combina los dos anteriores: el funcional con el cronológico. Por lo tanto, redactaremos el documento por temas o bloques específicos, pero en cada uno de ellos utilizaremos la cronología para que nuestras experiencias guarden un orden. Sin duda, te lo recomendamos si has trabajado en puestos de empleo muy diferentes y que además hayas tenido largos periodos de tiempo sin realizar ninguna tarea. Al ser un ‘popurrí’ de experiencias profesionales destacarás como un empleado capacitado para desarrollar diferentes faenas mientras que aportarás variedad y riqueza a tu vida laboral.

En este vídeo puedes ver cómo preparar estos últimos currículum, el funcional y el mixto:

Para los más atrevidos

  • Infografía. ‘Una imagen vale más que mil palabras’ y con el CV infográfico podrás captar la atención de los seleccionadores, plasmarás de un vistazo tus conocimientos y experiencias profesionales y demostrarás que eres creativo y tienes habilidades con el diseño. Precisamente por ello te lo recomendamos especialmente cuando te presentes a puestos de empleo relacionados con el marketing, la comunicación o las artes gráficas. Puede que otros sectores alejados de la imagen tenga éxito este tipo de currículums, pero es una apuesta más arriesgada que te aconsejamos no probar. Ante todo, debes ser original, utilizar la imagen y el texto en la justa medida y sobre todo estar capacitado; si crees que no eres vas a poder realizar algo de calidad, es mejor que no lo hagas.
  • Videocurrículum.  Y si adelantábamos que el currículum infográfico era un tanto arriesgado, el videocurrículum también es un documento  con una ‘doble cara’. Ya vimos anteriormente cómo grabar el videocurrícululm, así que es una herramienta que puede resultarte muy útil. Por un lado es beneficioso porque es dinámico, llama la atención de los seleccionadores, es original, se puede desarrollar los conocimientos de una manera creativa y no es una tipología muy extendida todavía. Pero también son muchos los riesgos a los que nos enfrentamos con este modelo: cansar a la empresa mientras lo ve, no contar con una calidad mínima, que los seleccionadores no dispongan de los medios tecnológicos para verlo o que haya problemas con el audio o vídeo en sus aparatos electrónicos. Si nos lanzamos a realizar un videocurrículum, te recomendamos que dure alrededor de un minuto, utilices un discurso dinámico, seas claro a la hora de contar tus experiencias y cuentes con los medios necesarios para grabar y editar el vídeo final.