Diferencias entre autónomos

  • Trabajadores autónomos. Se trata de personas que gestionan su propio negocio, y éste generalmente es un pequeño proyecto. Va a su nombre y aunque suele desarrollarse en el autoempleo, a veces puede haber varios trabajadores contratados. Dentro de los trabajadores autónomos encontramos los que cotizan por una actividad empresarial concreta o el grupo de personas que se dedican a actividades artísticas; éstas suelen ser deporte, TV, circo, música… Los que realizan una actividad económica como taxistas, transportistas, masajistas o negocios de hostería suelen cotizar por módulos.
  • Freelance. También conocidos profesionales autónomos y englobados en dos grandes bloques: los colegiados y los que no lo están. Éstos últimos suelen ser publicistas, traductores, programadores o diseñadores, entre otros muchos y generalmente suelen trabajar desde casa, sin trabajadores al cargo y cotizan por el IRPF en estimación directa simplificada. Los que están colegiados como abogados, médicos o ingenieros, suelen cotizar a través de su régimen de colegiados en vez del de autónomos.
  • Empresarios autónomos. Se trata de aquellas personas cuyo negocio está saliendo adelante y cuentan con un volumen de trabajo grande y varios empleados bajo su mando. Es cuando se crea una sociedad y como beneficio el emprendedor limita su responsabilidad al patrimonio de la sociedad y paga menos impuestos. Son los gerentes de la empresa y llevan las tareas de la dirección de la empresa. Para cotizar como autónomos lo harán cuando las acciones del empresario autónomos supongan la tercera parte del capital social.
  • Trabajadores autónomos económicamente dependientes. Esta tipología cada vez se ve más extendida y fomentada por las grandes empresas que quieren tener contratados trabajadores pero sin hacerse cargo de su seguridad social. Para ser un trabajador autónomo económicamente dependiente, el 75% o más de sus ingresos debe proceder de un solo cliente. No puede trabajar nadie bajo su mando, da igual que sean trabajadores autónomos o freelance y deben firman un contrato con la empresa que aporte el mayor ingreso de sus beneficios.
  • Autónomos agrarios. Desde el año 2008 las personas dedicadas al sector agrario tienen un régimen especial dentro de los autónomos y cotizan en el Sistema Especial para Trabajadores por Cuenta Propia Agrarios, también conocido como SETA. Para ello, el 50% de su renta total debe proceder de su explotación agrícola y realizar ellos mismos las labores, independientemente de que tenga a otros trabajadores por cuenta ajena.

Otras variantes de autónomos

Existen otros trabajadores que tienen unas situaciones laborales no comentadas con anterioridad: comuneros, socios industriales, socios trabajadores de cooperativas o autónomos colaboradores. Éstos últimos son familiares o directamente las parejas de autónomos, sólo incluidos hasta el segundo grado de consanguinidad, que trabajan de forma colaborativa en la empresa o negocio. Con respecto a los socios de cooperativas, son aquellos que deciden cotizar en régimen de trabajadores autónomos. Los comuneros son aquellos que trabajando para comunidades de bienes o para sociedades civiles irregulares, mientras que los socios industriales forman parte de sociedades comanditarias o sociedades regulares colectivas.