Estas terrazas están inspiradas en los ambientes de Ibiza, especialmente en los más tradicionales en los que destacan los detalles naturales y que tienen como protagonista al color blanco.

Lo primero que necesitas para tu terraza es delimitar su privacidad. A todos nos gusta quedar  a salvo de las miradas por eso es bueno establecer un cierre. Como es evidente que no se puede levantar un cierre tal y como uno desee, sino que esto va en función de normas comunitarias, lo mejor es optar por un cierre no definitivo a no ser que estemos hablando de una terraza acristalada y cubierta.

Se pueden usar las propias plantas para lograr más intimidad tapando la terraza de algunas miradas

Los cierres de brezo natural o artificial son una buena alternativa, pero también se puede levantar una celosía de madera en la que se dejen crecer plantas enredaderas. Si las plantas son naturales es importante controlar su crecimiento para que no acaben invadiendo otras propiedades. Esta opción permite realizar un remate hacia adentro que ofrezca todavía más privacidad y también un pequeño espacio de sombra.

Si la terraza es cubierta y acristalada, entonces podemos optar por estores de lino natural o blanco, pero se recomienda colocar plantas para acrecentar la sensación de naturalidad.

Muebles y detalles

Los sofás bajos y los pufs en color blanco son los básicos de cualquier terraza ibicenca. Incluso las alfombras y la mesa de centro pueden ser también de este color, aunque si se quiere ofrecer un poco de contraste se puede optar por muebles realizados en materiales naturales como la caña, la fibra de coco o el bambú.

Muebles usados para decorar con estilo ibicenco

Si quieres disfrutar de tu terraza todo el año puedes colocar estratégicamente algunas estufas de exterior, como las que se ven en muchas terrazas de cafetería, para conseguir un ambiente cálido y que invite a estar fuera. Coloca sobre los sofás algunas mantas individuales para que la gente pueda taparse, al más puro estilo de las terrazas parisinas. Cierto que en Ibiza esto no es necesario, pero hay que adaptar la terraza a la climatología.

Si te gustan los detalles muy vanguardistas puedes sustituir los sofás y pufs por camas, tal como se hizo en algunos locales de la isla con bastante éxito. Aunque quizás no sea la manera más cómoda de disfrutar de un aperitivo o de una copa nocturna.

El detalle final viene de la mano de la música. Esconde los altavoces y pon de fondo algo de música chill-out que ayuda a un ambiente relajado e invita a la conversación y a dejar pasar las horas en una terraza que se convertirá en la auténtica protagonista de las tardes y de las noches de la primavera verano e incluso de algunas invernales.