Sus funciones son muy diversas y se pueden utilizar en distintas partes del cuerpo:

  • En la cabeza: suelen ser aplicaciones de realidad aumentada, geolocalización, navegación web o fotografía, entre otras. Un ejemplo serían las famosas gafas Google Glass que salieron del mercado hace poco.
  • En las muñecas: pueden ser aplicaciones de notificaciones, para realizar llamadas, para monitorear el cuerpo cuando se hace ejercicio (apps de fitness) y para escanear las funciones del cuerpo y la salud en general.
  • En el cuello, el pecho y los brazos: generalmente se trata de dispositivos para hacer fitness y monitorizar la salud.
  • En las piernas y las rodillas: además de proveer servicios de notificaciones y localización, también sirven para monitorizar el cuerpo y la salud.

Actualmente son muy populares los dispositivos para el cuidado o control de la salud y la medición de la actividad física (calorías perdidas, cantidad de kilómetros recorridos, ritmo, velocidad, etc.).

Ejemplos de algunos wearables

Sin embargo, hace poco se han empezado a lanzar dispositivos que parecen simples relojes pero que sirven para muchísimo más: son los famosos smartwatches o relojes inteligentes. Se pueden sincronizar con los smartphones o las tabletas, de forma que te avisa cuando recibes una llamada o cuando tienes notificaciones en tus aplicaciones.

Cuando se lleva puesto un wearable, hay una interacción constante entre el dispositivo y quien lo usa. Prácticamente se convierten en una extensión o una prótesis de la persona, cumpliendo múltiples tareas y funciones con un solo aparato. Pulseras, anillos, camisetas, pantalones, lentes, relojes y gafas que son capaces de tomar y transmitir datos, nos prometen hacernos la vida más fácil.

Con respeto a la salud, por ejemplo, esta tecnología "usable" permite llevar el control de diversas situaciones de nuestra vida cotidiana relacionándolas con los signos vitales que en ese momento tengamos, así como la medición de nuestro ritmo cardiaco, nuestra presión arterial, el estado de nuestro sistema respiratorio, la cantidad de calorías quemadas durante la realización de ejercicio, entre otras funciones.

Pero estos dispositivos no son solamente útiles para personas adultas, sino que también pueden ser usadas por niños e incluso por mascotas. Existen smartwatches para pequeños, correas de perros con cámara de fotos que le indican al dueño lo que está viendo el animal o rastreadores que te indican la localización exacta de tu mascota.

Por otra parte, los wearables pueden ser utilizados también para jugar videojuegos, para los que habitualmente se utilizan relojes inteligentes porque, además ser wearables poco invasivos, son cómodos de llevar y recuerdan mucho a los mandos y accesorios de las videoconsolas tradicionales.

Parece que esta tecnología ha llegado para quedarse… ¡y llevarse!