Estos envases se colocan en una especie de licuadora con agua sin productos químicos donde se separan las capas, por un lado el papel con el que se hace pasta de celulosa para convertir en cuadernos y cartones mientras que el aluminio y polietileno se pican y compactan formando un aglomerado muy resistente. Este producto se compacta y se calienta a 180 grados formando una placa que será moldeada en frío para formar las tejas o las chapas.

Este producto que se obtiene es verdaderamente duro es por ello que también se pueden fabricar muebles como si fuera madera. Esta tecnología se está difundiendo a nivel mundial y está reconocida como una de las mejores en protección ambiental.

Posibilidades que ofrecen estos productos

Dada la ductilidad del producto se puede formar con él varios tipos de conglomerados:

  • Tableros a los que se les coloca un enchapado de ebanistería fina.
  • Aglomerados por prensado plano de 3 capas.
  • Corcho con distintas granulometría y densidad.
  • Papeles.
  • Tableros símil madera de baja calidad.

Una de las grandes ventajas que presenta este producto es el hecho de ser capaz de reemplazar a la madera por tanto evita que se sigan talando árboles. Además es muy sólido y resistente siendo de reciclado 100%. Es factible de ser cortado, aserrado, clavado y encolado. No se astilla o agrieta, es aislante térmico, acústico, no se pudre y no atrae insectos. Puede ser moldeado al calor, no es corrosivo, es de muy baja combustión por tanto no propaga el fuego y es altamente resistente a la humedad.

En el proceso de fabricación se siguen los siguientes pasos:

  • Recolección y separación: es un trabajo que se realiza de forma manual.
  • Limpieza fina: también es un proceso manual.
  • Molienda: es un trabajo mecánico donde se reduce a pequeños fragmentos el envase.
  • Lavado y secado: el lavado va a desprender las sustancias adheridas y el secado quitará el agua del producto.
  • Dosificación: se coloca el producto en el molde dando origen a la plancha. De acuerdo a esta dosificación será la calidad del producto.
  • Prensado: a través de planchas que se calientan por medio de resistencias eléctricas van comprimiendo el producto dejándolo del espesor buscado.
  • Compresión: en una prensa a 170 grados logrando una verdadera fundición de elementos quedando muy resistente. No se necesitan productos químicos para este proceso por tanto está libre de componentes que contaminen.
  • Enfriado: es el último paso para llegar al producto final.

Los cortes se harán de acuerdo a las necesidades. Os dejamos un vídeo con algunas imágenes de este proceso: